martes, 10 de mayo de 2016

El valor de lo obtenido.

Últimamente he oído mucho la siguientes frases:

"Lo que está para ti, está para ti."

"Si es para ti, llegará."

"Deja que las cosas caigan por su propio peso."


Estas frases encierran una verdad inequívoca, en cierta forma... El problema radica en que las utilizamos como ley de vida, las llevamos como estandartes y así evitamos esforzarnos por nada.

Todo lo que encierra algún valor para el ser humano debe ser peleado y ganado a la adversidad, de lo contrario no se crea en nosotros la necesidad de valorar lo obtenido. Es nuestra naturaleza.

Un ejemplo material de esto sería una persona que se esfuerza cada día porque quiere y necesita un carro, con mucho trabajo y dedicación lo logra tener. Esta es una persona que cuidará ese bien tanto como le sea posible porque conoce el valor. Muy por el contrario si lo tuviera a la mano sin esfuerzo, es casi seguro que esa persona no conocerá el valor real de lo que posee y se creerá merecedor.

Lo que frases como las antes mencionadas no dicen es que si tú no pagas con tu esfuerzo por algo y aún así lo obtienes, alguien más pagó el precio.

Nada sucede porque sí, debe haber un accionar, nada cambia su estado de manera permanente por reacción involuntaria. Las leyes de Newton no se equivocan.

Para cada acción hay una reacción igual y contraria: Cuando intentes cambiar o mejorar algo en tu vida, cuando intentes obtener o lograr algo... Habrá resistencia.

La fuerza que actúa sobre un cuerpo es directamente proporcional a su aceleración: El tiempo en el que lograrás lo que te has propuesto depende, enteramente, de cuánto lo desees y cuánto empujes por ello.

Todo cuerpo permanecerá en reposo o movimiento uniforme a menos que otras fuerzas actúen sobre él: Si no comienzas a caminar y accionar en pos de lo que buscas lograr, no vendrá a ti por sí sólo.

Si otra persona pagó el precio de tu ganancia, busca conocer cuánto le costó y proporciónale el valor que le corresponde. Sí no lo haces, lo perderás.

No dejes que la vida pase sobre ti, pasa por la vida y deja tu marca en ella, materializa el plan de Dios para ti y te garantizo que tendrás una vida plena.

La vida es una carrera, que bien puede observarse desde las gradas emitiendo opiniones y comentarios, o estar en la pista corriendo lo más duro que se pueda para llegar a la meta.

Dios ya pagó el precio de tu vida con la suya. ¿Conoces realmente lo que le costó? ¿Qué estás haciendo con la vida que te entregó?

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él. 
--Mateo 11:12 (Nueva versión Internacional) NVI 



Un sabio pastor me dijo una frase que cambió todos mis esquemas al discutirle que habían cosas que me parecían imposibles en algún momento de mi vida. Aquí se las dejo:

"Da el paso y te aseguro que Dios pondrá el piso."
                                                   --Byron Lechuga.

Luis Acosta.