jueves, 26 de junio de 2014

La mujer. "Sexo débil."

Desde que tengo uso de razón he escuchado que a las mujeres se les llama "sexo débil."

Pero con el paso de los años, y gracias a las damas que han poblado mi vida (comenzando por mi casa), he llegado a la conclusión de que es equivocado llamarlas así.

Creo saber de dónde viene esto, corríjanme si me equivoco. Se les llama así por la necesidad intrínseca de las mujeres de sentirse seguras, de no habitar ambientes hostiles, que son nétamente empáticas, que es fácil llegarle a sus sentimientos porque los llevan a flor de piel y que, por más duras que aparenten, el amor las hace blandas.

He escuchado frases como esta.

"Las mujeres no podrían gobernar un pueblo porque a veces hay decisiones que, aunque perjudiquen a un grupo determinado, hay que tomarlas por el bien común. Para gobernar se necesita mano dura y las mujeres son muy blandas."

¿En serio? ¿Y quien gobernó tu casa e hizo de ti tus hermanos lo que hoy son?
Casi seguro que una mujer.

"Hay actividades donde hay que dejar el corazón fuera y las mujeres son incapaces de hacerlo."

Tal vez necesitamos un poco más de corazón en todo, por como andan las cosas...

"La mujer está hecha para las tareas domésticas y criar los hijos."

Vuelvo y digo... ¡¿EN SERIO?! Me excusan los hombres, pero creo que no nos hacemos menos hombres si compartimos esas tareas con ellas. Y los hijos, por favor, es cosa de dos criarlos.

Cada día son más las mujeres preparadas académicamente y psicológicamente para afrontar la vida y "echar pa'lante" (dicho en buen dominicano), son más las que pueden aportar soluciones a las problemáticas de hoy en día.

Y aún así nuestras sociedades las marginan y las relegan a segundos planos, consciente o inconscientemente.

Y viendo cómo las féminas han tomado la iniciativa y se han puesto en condiciones vanguardistas en los diversos campos que atañen nuestro diario vivir. Pregunto:

¿Sería prudente seguir llamando "sexo débil" a la mujer sólo por no tener más capacidad muscular que el hombre para ejercer fuerza bruta? (Ojo que esto tiene excepciones.)

¿No sería bueno que le diéramos el lugar que la mujer merece y se ha ganado en base a esfuerzo, trabajo y preparación?

¿No deberíamos cambiar ya esa mentalidad machista de que los cargos de liderazgo son sólo para hombres?

¿A caso existe el "sexo débil"?

jueves, 19 de junio de 2014

Yo tengo un sueño.

Al día de hoy estamos viviendo el mundial de fútbol Brasil 2014 que trae como estandarte la unidad mundial. Nos insta a unirnos, a trabajar como uno, celebrar juntos, alegrarnos por el triunfo hermano, dolernos del fracaso y ayudarnos unos a otros.

Yo tengo un sueño.

Que la unidad y el amor permanezcan todos los días, que el mundo pueda verse en el lugar del prójimo. Que no fuera un momento solamente que pusiéramos nuestros ojos y esfuerzos en lo que podemos hacer por los demás, que todas las banderas y naciones se fundieran en una sola.

Sueño que nos amemos por encima de cualquier diferencia.

Pero sobre todo entiendo que eso está a nuestro alcance, que no se necesita más que uno para comenzar con este movimiento. 

Tú eres suficiente.

jueves, 12 de junio de 2014

Sólo porque eres mío.


La reflexión de hoy es un poco más extensa de lo acostumbrado pero te aseguro que vale la pena tomarse el tiempo de leerla completa.

Aquí veremos una madre de un niño con Síndrome de Down que te contará parte de su historia y la enseñanza que Dios le dio a través de ella, la cual titularemos:


Sólo porque eres mío.

*Pero antes de comenzar... Cuando leas el verso seleccionado, del cual se extrajo la enseñanza, en vez de decir Jacob o Israel, como esta escrito, léelo en voz alta diciendo tu nombre.*

Pero ahora, así dice el Señor,
el que te creó, *Jacob*, el que te formó, *Israel*: «No temas, que yo te he redimido; te he llamado por tu nombre; tú eres mío.
- Isaías 43:1

Y así comienza nuestra historia...

Mayson podía cantar una canción con gran placer:

Jesús me ama.

«Jesús me ama, yo lo sé, pues la Biblia dice así. Los más pequeños le pertenecen, son débiles, pero él es fuerte. »

Tiraba la cabeza hacia atrás y se mantenía en el primer "sé" del coro lo más que podía, y entonces se hacía cosquillas hasta casi caerse de la silla.

A veces - cuando pienso en esos días que parecen hace mucho tiempo - todavía lo puedo oír reír. Qué especial es ese recuerdo para mí. . .

Nunca dudé por un momento que Jesús amara a nuestro pequeño niño con Síndrome de Down. No importaba que no se sentara con los niños en la parte posterior de la iglesia y, en una noche especial, caminara por el pasillo a tomar el pastor de la mano e invitar a Jesús en su corazón. Era irrelevante que no pudiera citar un solo versículo de la Biblia, que nunca fuera capaz de razonar o comprender el amor de Dios, que nunca se convirtiera en padre - Yo sabía que Jesús amaba a Mayson.

Lo que no podía comprender, lo que no podía aceptar, era que Jesús pudiera amar a la madre de Mason, a mí. Yo creía que para que cualquiera me aceptara, me amara, tenía que fingir ser de cierta manera, actuar como ellos esperarían que yo actuara. Mi estándar de vida para conseguir el amor estaba basado en cómo desempeñara mi papel, por lo que actuaba constantemente a la perfección.

Estaba convencida de que si alguien realmente me conocía, no les gustaría.

Mayson nunca podría haber pretendido ser quien no era por el amor de nadie. . . pero, ¡oh, cómo lo amábamos! Su estado se deterioró con el tiempo a tal grado - y tan rápidamente - que tuvimos que institucionalizarlo, cuando era muy joven, por lo que lo inscribimos en la Escuela Estatal de Enid para niños con discapacidad mental.

Viajábamos en carro con regularidad los 120 kilómetros para verlo, pero en este particular fin de semana estaba en casa de visita. Había estado con nosotros desde el jueves por la noche, y ahora era sábado por la tarde. Tan pronto como los platos de la cena estuvieran limpios, iría recoger sus cosas y a llevarlo de regreso a su casa. Lo había hecho muchas veces antes, pero hoy Dios tenía algo en mente que iba a cambiar mi vida para siempre.

Mientras lavaba los platos, Mason estaba sentado en su silla observándome, o por lo menos me estaba mirando. Fue entonces cuando comenzó - emociones girando, cayendo al estómago, pensamientos enfermizos de separación familiar y derrota: En tan sólo unos minutos, voy a comenzar a empacar los juguetes de Mayson y su ropa, y lo llevaré de vuelta. No puedo hacer eso. Simplemente no puedo hacerlo. Dejé de lavar los platos y me puse de rodillas delante de Mayson. Tomé su mano pequeña y sucia en la mía y traté desesperadamente de que me entendiera.

"Mayson, Te amo. Te amo!. Si tan sólo pudieras entender cuánto Te amo."

Él se quedó mirando. No podía entender, él no comprendía. Me puse de pie y comencé a lavar los platos una vez más, pero eso no duró mucho. Este sentido de urgencia, casi de pánico, se apoderó de mí, y una vez más, me sequé las manos y me arrodillé frente a mi niño precioso.

"Mi querido Mayson, si tan solo pudieras decirme, 'Te amo, mamá." Lo necesito Mayson."

Nada.

Me puse de pie en el fregadero de nuevo. Más platos, más lavado, más llanto. Pero ahora pensamientos ajenos a mi manera de pensar comenzaron a filtrarse en mi conciencia. Yo creo que Dios me habló ese día, y esto es lo que dijo:

"Anabel, no miras a tu hijo con repugnancia porque está allí sentado con la saliva saliendo de la boca, no agitas la cabeza en rechazo porque tiene parte de la cena en toda su camisa o porque está sentado con un pañal sucio, oliendo mal cuando debería ser capaz de cuidar de sí mismo. Anabel, no rechazas a Mayson porque todos los sueños que tenías para él han sido destruidos. No lo rechazas porque no finge ser quien no es para ti. Lo amas, Anabel, sólo porque es tuyo. Mason no rechaza intencionalmente tu amor, pero tu deliberadamente rechazas el mio. Te amo, Anabel, no porque seas atractiva o no, no porque haces las cosas bien, no porque finges ser alguien mas para mí - Te amo porque eres mía."

¡Increíble! Yo había luchado durante tantos años, odiando a mis patrones de comportamiento, y sin embargo viviendo para llevarlos a cabo, impulsada a ser quien no era, buscando el aprecio de la gente y la sed de amor de Dios que pensé que podría llegar sólo si fingía suficientemente bien como para merecerla. Sin embargo, Dios me había mostrado que Él me amaba a pesar de cualquier cosa, y me lo había mostrado de una manera que yo pudiera entender - a través de mi dulce y querido Mayson.

***

Querido lector. ¿Realmente entiendes? Tú no tienes que hacer nada por él, no tienes que ser algo para él. Debes saber que hay alguien que te ama no por la forma en que te ves, o por los talentos que tienes o no tienes. Todo lo que tienes que hacer es aceptar que:

Él te ama simplemente porque eres SUYO.

jueves, 5 de junio de 2014

Las mejores cosas se toman su tiempo.

Vivimos en un tiempo donde todo es instantáneo, todo es rápido, fácil de conseguir.

La comunicación es inmediata, no importa en qué parte del mundo nos encontremos. La comida viene lista o casi lista para consumir. Señores, es que hasta el pan ya viene cortado a la mitad para que no haya necesidad de cuchillos.

El YOLO anglosajón (You Only Live Once o sólo vives una vez) usado para vivir al momento y obtener lo que quieres al instante sin importar repercusiones futuras. La  música ahora te habla de que olvidemos el mañana y que vivamos el hoy, el instante a plenitud y sin reparo en las consecuencias.

Queremos ser ricos de hoy a mañana, tener estatus sin luchar por él, ser famosos en un abrir y cerrar de ojos. Lo queremos todo y que venga en un combo que posado en nuestro frente podamos disfrutar de inmediato.

Si quieres comer en un chasquido sólo debes ir a un restaurante de comida rápida y en pocos minutos ya estás comiendo, y hasta podría decirse que es relativamente sabrosa.

Pero las mejores comidas salen de cocinas donde al ordenarlas inicia la preparación de cero y llega recién hecha a tu mesa. Aunque hayas tenido que esperar una hora o más, lo vale.

Esto nos dice que  las mejores cosas se toman su tiempo.

No abandones lo que deseas porque no llega rápido o fácil, no apresures lo que quieres por el deseo de poseerlo. Entiende que si quieres ser alguien en la vida o poder ostentar un mejor estatus eso cuesta mucho tiempo y esfuerzo.

No te conformes a la mente de la sociedad de hoy que te dice que todo tiene una manera fácil y rápida de obtener. NO ES CIERTO.

Todo cuesta. Todo se toma su tiempo, en especial las mejores cosas.

(Eclesiastés 3:1) Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.