sábado, 27 de septiembre de 2014

Poder y debilidad.

Vemos que desde la creación le fue sembrada al hombre por el enemigo la semilla de la ambición de poder."Y queriendo ser como Dios en sabiduría y poder, se dejó llevar hacia su perdición." (Ver Génesis 3:4)

Como seres humanos nos gusta comparar nuestros músculos, ponernos a luchar para ver quién es más fuerte y nos gusta comparar los logros para impresionar a otros. "Nos gusta el poder."

Cada una de nuestras vidas están llenas de propósitos, sueños, anhelos, aspiraciones, decisiones,... Vamos en pos de alcanzar metas y de ocuparnos de ser felices, vivir mejor, saber más, etcétera.

¡¿Está mal esto?!

No, nunca estará mal ocuparse de triunfar. Muy por el contrario, fuimos creados para ganar. No se trata sólo de tu actitud, sino también del medio que utilices para lograr lo que te propones.

Si te crees competente en tu poder y tus fuerzas te tengo una mala noticia, ellos tienen límite y se agotan. Y es que nos enfocamos en lograr nuestros proyectos de vida sin tomar en cuenta nuestras debilidades.

Son tantas las áreas de las que debemos ocuparnos que no a todas ponemos la misma fuerza, ni determinación o atención; Dando como resultado que unas pocas las completemos a la perfección, otras, aunque logros, son sin calidad y otras se esfuman con el viento quedando sólo en sueños, dejándonos sensaciones de una vida inconclusa que nos hace sentir incompletos.

Y un detallito más: Con frecuencia Dios frustra los planes que hacemos con una actitud altiva y egoísta.
Dura de tragar esta cerecita en el pastel. ¿No?

La palabra nos enseña en 2 Corintios 3:5
"No que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros, sino que nuestra competencia proviene de Dios."

Cuando depositamos nuestros proyectos en la mano del Todopoderoso, dándole total control sobre ellos antes de actuar e ir por la vida tratando de lograrlos, los resultados sin duda serán muy diferentes.

Si aprendemos de nuestros fracasos con humildad llegaremos a entender que sin Dios nada podemos hacer. En Él veremos fortalecerse nuestras debilidades dejando entonces de preocuparnos por ellas y tratando de pasar más tiempo en su presencia.

La única manera en la que podemos ser verdaderamente ganadores es vaciándonos de nosotros mismos y llenándonos del poder de Dios, porque:

"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." Filipenses 4:13

Bendiciones.

Yrayda Joaquín.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Edificios de cenizas.

Todo aquel que ha visto el inicio de una construcción ha podido observar la gran inversión que hacen las constructoras en el cimiento o zapata de los edificios, el llamado concreto armado es uno de los materiales más resistentes a la hora de poner base en la edificación.

La fachada que hacen los arquitectos de forma estética habla muy bien de su trabajo, pero lo que se busca fuera de lo bonito y lo contemporáneo es que el edificio sea resistente, que pasen los años y que cosas cosas exteriores se puedan desgastar. ¡Pero que el edifico siga de pie!

Creo que de esto podemos sacar  una tremenda lección.

Todo lo que el ser humano hace, sea: trabajo, universidad, amistades, relaciones... etc. Lo hace para levantar el edificio de la seguridad económica, el edifico de la seguridad emocional y el edifico de las relaciones. Y se preguntarán ¿Por que tantos edificios? Y es por el simple hecho de que todos nosotros buscamos nuestra seguridad y hacemos todo lo que esté a nuestro alance para ello.

Pero el tener estos edificios no está mal. El querer sentirse seguro, amado, estable, próspero; No es malo, ni suena nada mal. Pero estos son edificios que no se ven a la vista natural, sino que son internos, y muchas veces el cimiento que le estamos poniendo son cenizas.

¡¿Como así?!


¡Sí! Como se lee, cenizas.

¿Han conocido personas que terminan una relación en la cual no les fue bien y no se dan un tiempo prudente para sanar esa área emocional y luego se relacionan con otra persona y vuelven a repetir el mismo ciclo? ¿Qué paso aquí? Pensamos rápidamente que una persona que no le fue bien en el amor, ya sabe como no cometer lo mismos errores del pasado, pero esto un círculo que se repite si no cambio el material que estoy usando para levantar ese edifico emocional.

Otra de las características de hacer edificios de cenizas es limitarme hacer cosas por como me fue en el pasado. Hay personas que jamás han vuelto a soñar o emprender un negocio porque alguien una vez los engañó, o esa persona que siempre nos dijo que estaría ahí, el día que lo necesitó, no estaba. Y todo ese pasado se llama "Cenizas". Aquellas cosas que no me darán la consistencia para permanecer firme en el día malo.

»Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio, como la persona que construye su casa sobre una roca sólida. Aunque llueva a cántaros y suban las aguas de la inundación y los vientos golpeen contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un lecho de roca. (Mateo 7:24, 25 NTV)

Nuestro pasado no determina como será nuestro fin. Y si haz hecho edificios de cenizas y crees que ahí estarás seguro, te tengo una noticia: Lo que haz levantado tiene fecha de vencimiento, pero lo que levantemos bajo el sustento de la palabra de Dios es lo único que nos garantiza que podremos estar firmes en día bueno y en el día no tan bueno.

-RLC


jueves, 4 de septiembre de 2014

Cuando alguien a quien amamos se nos muere.


Lamentablemente una de mis amigas de la célula (grupo de estudio bíblico) al que asisto perdió un ser querido y le extiendo mis más profundas condolencias.

Le dedico a ella y a su familia estas letras. Como en cualquier circunstancia de la vida debemos voltear a buscar en la biblia, pues... Aquí les traigo estos versos.

--2 Corintios 5:6-8

6 Por eso mantenemos siempre la confianza, aunque sabemos que mientras vivamos en este cuerpo estaremos alejados del Señor. 7 Vivimos por fe, no por vista. 8 Así que nos mantenemos confiados, y preferiríamos ausentarnos de este cuerpo y vivir junto al Señor.

--1 Tesalonicenses 4:13-14

13 Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza. 14 ¿Acaso no creemos que Jesús murió y resucitó? Así también Dios resucitará con Jesús a los que han muerto en unión con él.

--Apocalipsis 21:4-5

4 Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir.»

5 El que estaba sentado en el trono dijo: «¡Yo hago nuevas todas las cosas!» Y añadió: «Escribe, porque estas palabras son verdaderas y dignas de confianza.»

***

Estaba pensando en la muerte un día, inmerso en la soledad que es inevitable sentir cuando alguien que has amado mucho ya no es parte de tu vida presente. Les cuento:

La vida es como un viaje en autobús donde los compañeros de viaje que te tocan son tus seres queridos. Abuelos, padres, tíos, hermanos, primos, amigos y demás.

No todos nos quedamos en la misma parada, sino que al transcurrir del largo viaje, mientras el conductor anuncia las diferentes paradas a las que nos acercamos, quien le toca bajar recoge sus pertenencias y se para frente a la salida hasta que el autobús se detenga para reunirse con sus seres queridos (en este caso nuestro Creador).

Es triste ver bajar del autobús a las personas que tanto amas sabiendo que aún te queda camino por recorrer. Pero sabemos que alguien nos espera pacientemente a que lleguemos para recibirnos con los brazos abiertos, y nos tiene morada preparada y ya no habrá más temor, ni sufrimiento, ni mal alguno.

Pero mientras estés en el autobús y veas su asiento ya vacío, recuerda cuan divertido fue viajar juntos, recuerda las experiencias que llegaste a compartir con ellos y en que ellos ya están en casa con el Señor.

Porque al final, una relación perdida por una muerte está más allá de la comprensión humana, sólo se vuelve realidad cuando el tiempo pasa.

Y cada día que pasa nos acercamos más a nuestro destino. A vivir con nuestro Padre Celestial por la eternidad, a habitar en la presencia del Dios viviente. Anhelo de nuestro corazón.