jueves, 31 de diciembre de 2015

Y desprdimos 2015 juntos, a todos... ¡GRACIAS!

Hoy que despido un año especial en mi vida, un año de retos y cambios, un año de madurez alcanzada, un año de felicidad. Entre las muchas cosas que agradezco están ustedes, mis amigos.

A ustedes les adeudo la ternura, la alegría, la tristeza, los enojos, el amor, los momentos hermosos, los momentos duros... A ustedes les adeudo parte de lo que hoy soy y les estoy infinitamente agradecido.

Gracias por hacer este año tan importante para mí, imposible de olvidar. Gracias por darme recuerdos que atesoraré y repasaré en los días de mi vejez.

Gracias a los que hasta hoy han permanecido a mi lado, no importando por las situaciones que hayamos pasado, gracias porque seguimos creciendo juntos, aprendiendo a vivir y a disfrutar nuestros días. 

Gracias también a los ya no están, a los que un día decidieron marcharse de mi vida no importa la razón, les estaré eternamente agradecido porque me dieron de lo más valioso de sus vidas, su tiempo y sus experiencias.

Si tuviera que que darles un consejo a todos ustedes les diría que amen sin mirar sus circunstancias, nunca dejen de amar. Si tuviera que desearles algo valioso sería amor. Sí, amor porque lo es todo, Dios es amor, porque estoy seguro de que podemos mejorar el mundo a través del amor. Muchas veces tan sufrido y doloroso como puede soportar nuestro cuerpo, otras tan maravilloso y hermoso que no cabe en nuestro pecho, esa es la mejor vida que podemos vivir, una vida en amor. Nuestro mejor regalo.

No menciono a nadie porque no quiero que nadie se me vaya a quedar fuera y crea que no es merecedor de mis letras y mis deseos, pero si tocaste mi vida en este año de alguna manera, ten por seguro que esto es para ti.

Un abrazo mis amigos. Mil Gracias.

martes, 8 de diciembre de 2015

De tus dichos a los hechos...

--Mateo 7:21 (NVI)
21 »No todo el que me dice: "Señor, Señor", entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo.

***

Algunos que se hacen llamar atletas pueden hablar y hablar sobre su gran habilidad para dominar un juego, pero eso no dice nada acerca de sus verdaderas habilidades atléticas, verlo en acción es lo que realmente nos da un panorama completo.

Así mismo, no todo el que habla de los cielos pertenece al reino de Dios.

Jesús está más interesado en nuestro "caminar" que de nuestro "hablar".

Él quiere que hagamos lo correcto, no sólo que digamos las palabras correctas.

De la única manera que tu casa (que representa tu vida) soportará las tormentas que te sobrevengan, es si haces lo correcto en vez de sólo hablar de ello.

Tus acciones no pueden ir en sentido contrario a tus creencias.