martes, 25 de octubre de 2016

Jesucristo es mi héroe.

Hace ya unos años que se pusieron de moda las películas y series de súper héroes, así que vimos volcarse una masa de adultos jóvenes (y no tanto) a los cines y páginas de streaming a revivir su infancia y sus más preciados héroes.


Yo no fui la excepción a esta nueva tendencia. Ver mis héroes favoritos de la infancia encarnarse en seres reales, o virtuales pero con una increíble cercanía a la realidad, me hacía poner la piel de gallina. Me emocionaba ver como pateaban el trasero de sus enemigos mientras borraban ciudades completas de la faz de la tierra... ¡Uff!

Pero mi Dios amado no desaprovecha ninguna oportunidad para hablarme y enseñarme, así que me mostró la realidad fuera de aquella fantasía. 

No recuerdo exactamente si miraba una de esas series o una película cuando, de estar inmerso como si estuviera peleando junto a ellos en una de esas interminables batallas, fui puesto fuera donde podía verlo con raciocinio. 

Todos esos súper héroes, humanos comunes que fueron genéticamente modificados por algún accidente o situación que vivieron y el azar del destino los llevó a poseer algún tipo de poder y a hacerse de algunos enemigos con los cuales se enfrentan en batalla férrea, supuestamente para librar la humanidad de la maldad de aquellos que se le contraponen. 

Pero en el proceso afectan una cantidad de ciudades y personas, y aunque siempre derrotan al villano, sólo ganan la batalla; pero la guerra seguirá por siempre.

Esto me puso a pensar seriamente y a redefinir mi postura sobre lo que verdaderamente es un héroe. 

Jesucristo, siendo Dios, vino a la tierra y se hizo un hombre común (el proceso inverso) y vivió para servirnos y enseñarnos. En el camino se hizo de muchos enemigos y a pesar de sus diferencias no los combatió hasta la muerte, sino que los amó tanto que entregó su vida por ellos y por nosotros para que TODOS tuviéramos una nueva oportunidad de separarnos del camino de perdición y así acceder al camino de la vida eterna a través de Él. 

No usó más súper poder que la fe para hacer lo imposible posible, no tuvo que destrozar ciudades en batallas interminables y aún así venció, cambió el destino de la humanidad para siempre y trajo consigo una esperanza que ha permanecido y permanecerá por los siglos de los siglos, el mal fue vencido a través del amor y no de la fuerza.

Esta y miles de razones más hacen de Jesucristo mi héroe, dejando muy pequeñitos aquellos que fueran mis héroes de infancia. 

Y lo que más me apasiona de todo esto es que la biblia resume la historia en un sólo verso para que todos podamos conocer rápidamente de un amor incondicional que nos regala una nueva oportunidad. 

Juan 3:16 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Luis Acosta. 

martes, 18 de octubre de 2016

Volverás a sonreír.

Job 8:21 RVR60 (Reina-Valera 1960)

21 Pondrá de nuevo risas en tu boca, y gritos de alegría en tus labios.

***

Si lees la historia completa de Job te darás cuenta de que siendo un hombre justo padeció hasta el punto de la desesperación, pero fue ahí donde entendió que ese no era su fin y le siguió creyendo a Dios hasta volver a sonreír...

En mi vida he experimentado muchos sucesos que en momentos creí que no podría superar. Situaciones que me llevaron a pensar que no tenía el control que deseaba y que poco a poco se iba destruyendo lo que siempre había soñado.

Llegué a pensar, por instantes, que mi vida se había arruinado, también que a partir de algunos sucesos dolorosos que había tenido que vivir, ya no sería el mismo y que el sentido de todo se había perdido.

Aún recuerdo las noches acostado en mi cama pensando y pensando qué era lo que había hecho mal, todavía recuerdo aquel sentimiento que me embargaba y me llevaba a reconocerme derrotado, pues todos mis sueños se habían venido abajo y jamás nada sería igual.

¿Te has sentido como he descrito en las primeras líneas? ¿Alguna vez has vivido este incierto momento?

Querido amigo y amiga, entiendo perfectamente la difícil situación que puedes estar pasando en este momento, sé lo que se siente mirarse derrotado y pensar que todo se arruinó, que todo se acabó. He experimentado el dolor y la derrota, pero sobre todo la impotencia y la incapacidad que se siente frente a los sucesos inesperados que la vida presenta.

Hoy quiero que sepas que a pesar de tu actual estado y de todo lo que te rodea, pronto VOLVERÁS A SONREÍR.

Dios está contigo, Él te acompaña aún en tu dolor, Él llora contigo, el sufre contigo, pero sobre todo ÉL SABE QUE AL FINAL SONREIRÁS. Y por lo tanto esta experiencia que estás viviendo valdrá la pena porque conocerás más de Él y de su forma de actuar.

Si de algo tienes que estar seguro, si algo es innegable es que PRONTO SONREIRÁS.

Dios está armando el rompecabezas de tal manera que toda pieza quede en su sitio y cuando eso ocurra podrás disfrutar de lo que Él tenía planeado para ti, por eso te digo que VOLVERAS A SONREÍR.

No te desesperes, no quieras rendirte ahora y sobre todo, no des todo por perdido. Dios tiene todo calculado, Él hará que VUELVAS A SONREÍR porque en su plan perfecto y amoroso está escrito de esta manera.

Por eso espero que me creas cuando te digo que VOLVERÁS A SONREÍR.


Luis Acosta.

martes, 11 de octubre de 2016

Aprendiendo a reconocer la voz de Dios.

Lo primero para reconocer la voz de Dios es entender las maneras en las que nos puede hablar, que son:

A través de circunstancias que acontecen: Te has puesto a pensar que a veces parece estar todo en tu contra o a tu favor. Que por más que luchas por algo, en vez de alcanzarlo se aleja irremediablemente; o el lado opuesto, cuando todo te sale a pedir de boca sin hacer mucho esfuerzo y de vez en cuando hasta imposibles se materializan. Hay factores que van a definir rutas en tu vida.

Por medio de personas: Dios puede instruir alguien que te muestre lo que deseas saber, por lo que has estado orando o simplemente alguna situación que estés atravesando, esto lo hará para clarificarte cuáles son los pasos a seguir y que avances por la senda de su propósito a paso firme.

Por medio del Espíritu Santo: Alguna vez habrás escuchado la voz de tu conciencia, esa que te redarguye y te lleva por el buen camino o sólo hace que sientas que es lo correcto tomar una decisión sobre otra, que te da paz sobre algún evento. Entonces has escuchado al Espíritu.

Otras maneras claras que utilizó en la biblia y que podríamos vivir son: Con voz audible y por medio de la materialización física.

Pero la más importante de todas (y por eso la menciono último) es su palabra. Cristo nos dejó las escrituras como el ejemplo perfecto para tener una vida apegada a su propósito, ninguna de las anteriores es infalible, sólo esta, y las demás deben pasar por el filtro que es la palabra de Dios.


2 Timoteo 3:16-17
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Como vemos en el verso, si tenemos dudas sobre algún tópico o decisión en nuestra vida, el primer lugar en el que debemos buscar respuestas es la biblia.

Añade a esto buscar su rostro en oración y adoración continua, busca cultivar una relación con tu Padre y verás como cada vez más se te facilita escuchar Su voz y entender el propósito que tiene para tu vida.


Juan 10:27-28 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.

Si eres oveja del rebaño, acostumbrado a la cercanía de quien te alimenta y cuida de ti, como las ovejas, sabrás inmediatamente cuando es tu Señor o una voz extraña.

Luis Acosta. 

martes, 4 de octubre de 2016

¿Es posible ser feliz?

El primer error que cometemos es ver la felicidad como un fin y no como un camino, debemos maravillarnos con los detalles de la vida, proporcionarnos momentos placenteros, todo lo que necesitamos ya fue creado por Dios.


Hay que despertar agradecido cada día  y sobre todo desear la felicidad; quien no la desea, no la puede alcanzar.

No se encuentra lo que no se busca, hay que poner la mirada en todo lo bueno y justo, andar la vida con pasión. Si queremos cambiar nuestra realidad, debemos cambiar la interpretación que hacemos de ella. Como te hablas a ti mismo y como llamas a las cosas será tu realidad.

Es muy distinto decir "estoy muy bien" a decir "ahí mas o menos" o "pasando trabajo", menospreciando todos los milagros recibidos: tu casa, tu carro o cualquier bien que poseas, la familia, los amigos, el amor, la pareja, la vida misma... la palabra tiene poder y cambiará el rumbo de tus pasos mientras andes en la tierra, utilízala correctamente.

Cuando iniciamos la semana laboral debemos comenzar agradecidos y regocijados; pues si piensas que trabajar es duro, yo te responderé que lo duro es no tener trabajo.

La verdadera felicidad se encuentra cuando se nos revela la grandeza de Dios, el amor al prójimo y a nosotros mismos. Experimentamos una sensación inmensa de bienestar cuando podemos contar con los demás y cuando nos apoyamos los unos en los otros.

Si andamos por la vida sintiéndonos amenazados, envidiados o usados, jamás podremos ser felices. Y recuerda que la visión que le damos a la vida no necesariamente es la realidad, esa es sólo nuestra interpretación.

Es muy difícil vivir desconfiando de todos y de todo, pero es peor no tener confianza en nosotros mismos; tenemos que valorarnos y aceptarnos.

En lugar de andar viendo quién nos ignora y vivir sufriendo por ello, es mejor mirar a quienes nos prestan su atención. Siempre hay alguien que nos ama y cuida de nosotros.

Es posible ser felices si somos capaces de perdonar, nadie que no se libere del odio y el rencor puede alcanzar felicidad. Al arrepentirnos de nuestro pecado y rendir esas áreas a Dios también debemos perdonarnos, pues culparnos constantemente es autoagresión.

Lucha por lo que quieres, no seas como los que quieren tener todo sin sacrificar nada. Las satisfacciones más grandes son las luchas más férreas, hay que permanecer firmes.

Desecha la mentira, el sabotearnos es algo que debemos evitar a toda costa. Dejar para después lo que hoy puede ocupar tu presente y darte un futuro mejor por el simple hecho de procrastinar, es un error costoso que puede terminar en depresión.

Rétate, desafíate cada día, comprométete hoy a ser mejor y cúmplelo. Dios te ha dotado de un potencial enorme y ha puesto en tus manos el ser feliz.

Y por último, entender que todo lo que posees te lo ha dado Dios y, ya sea que lo tengas o lo pierdas, Dios ha sido bueno y es más que suficiente, llena tu vida de Él y nada te hará falta.

Filipenses 4:11-12 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.
12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.

Luis Acosta.