martes, 11 de octubre de 2016

Aprendiendo a reconocer la voz de Dios.

Lo primero para reconocer la voz de Dios es entender las maneras en las que nos puede hablar, que son:

A través de circunstancias que acontecen: Te has puesto a pensar que a veces parece estar todo en tu contra o a tu favor. Que por más que luchas por algo, en vez de alcanzarlo se aleja irremediablemente; o el lado opuesto, cuando todo te sale a pedir de boca sin hacer mucho esfuerzo y de vez en cuando hasta imposibles se materializan. Hay factores que van a definir rutas en tu vida.

Por medio de personas: Dios puede instruir alguien que te muestre lo que deseas saber, por lo que has estado orando o simplemente alguna situación que estés atravesando, esto lo hará para clarificarte cuáles son los pasos a seguir y que avances por la senda de su propósito a paso firme.

Por medio del Espíritu Santo: Alguna vez habrás escuchado la voz de tu conciencia, esa que te redarguye y te lleva por el buen camino o sólo hace que sientas que es lo correcto tomar una decisión sobre otra, que te da paz sobre algún evento. Entonces has escuchado al Espíritu.

Otras maneras claras que utilizó en la biblia y que podríamos vivir son: Con voz audible y por medio de la materialización física.

Pero la más importante de todas (y por eso la menciono último) es su palabra. Cristo nos dejó las escrituras como el ejemplo perfecto para tener una vida apegada a su propósito, ninguna de las anteriores es infalible, sólo esta, y las demás deben pasar por el filtro que es la palabra de Dios.


2 Timoteo 3:16-17
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Como vemos en el verso, si tenemos dudas sobre algún tópico o decisión en nuestra vida, el primer lugar en el que debemos buscar respuestas es la biblia.

Añade a esto buscar su rostro en oración y adoración continua, busca cultivar una relación con tu Padre y verás como cada vez más se te facilita escuchar Su voz y entender el propósito que tiene para tu vida.


Juan 10:27-28 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.

Si eres oveja del rebaño, acostumbrado a la cercanía de quien te alimenta y cuida de ti, como las ovejas, sabrás inmediatamente cuando es tu Señor o una voz extraña.

Luis Acosta. 

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