miércoles, 29 de julio de 2015

Dios es más que suficiente.

Hace ya varios días escuché un pequeño relato con el que me sentí identificado. Así que aquí lo escribo y acto seguido pongo la reflexión a la que me llevó.

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Un pajarillo posa su cuerpo en una pequeña rama para descansar, lo hace ignorando si la pequeña rama sostiene su peso o se romperá. Está seguro de que, aún si se rompiera, no caería a tierra. Sabe que depende enteramente de sus alas, esa es su seguridad.

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De esa manera debemos vivir los cristianos llevando a la práctica nuestros sueños de familia, negocios, bienestar económico, social, y todo aquello a lo que le dedicamos tiempo de nuestra existencia.

Debemos descansar en ellos pero estar totalmente conscientes y seguros de que esas cosas no constituyen nuestro sostén, y si algún día se rompieran o nos faltaran, no caeríamos, ni sería nuestro fin.

Entenderemos que nuestro sostén y refugio proviene del Dios que hace todo eso posible, a quien le creemos y en quien permanecemos escondidos, nuestro Padre que nos es más que suficiente.

*Isaías 41:13 Nueva Versión Internacional (NVI)

13 Porque yo soy el Señor, tu Dios,
que sostiene tu mano derecha;
yo soy quien te dice:
“No temas, yo te ayudaré.”

Luis Acosta.

viernes, 24 de julio de 2015

Un Dios Real.

¿Cuántas veces nos ha pasado que llegamos a escuchar y aprender tanto acerca del Señor que se nos olvida cuan real es Él?

Comenzamos a querer llenar nuestra sed de cosas sobrenaturales cuando hasta en las cosas más prácticas Él es tan real. Pareciera que sólo es real en los servicios de la iglesia, en las reuniones de oración, en la célula o grupo, en los congresos y poderosas conferencias; pero... ¿Qué tan real es cuando estás solo o sola? Cuando estás en tu habitación y no hay más compañía, cuando la música de adoración tan perfecta ya no está sonando, cuando vuelves a caer en la "realidad" y ves que todo sigue "igual". ¿Qué tan "REAL" es el Señor en ese momento en tu vida? Cuando ya no hay necesidad de sonreír porque nadie ve...

Ese es el preciso momento cuando el Señor quiere que lo conozcas en el lugar más real que existe, en la INTIMIDAD.

Deja de tener un Dios de eventos y disfruta cada momento de tu vida de lo Real es Él.

«Aunque un ejército poderoso me rodee, mi corazón no temerá. Aunque me ataquen, permaneceré confiado. Lo único que le pido al SEÑOR —lo que más anhelo— es vivir en la casa del SEÑOR todos los días de mi vida, deleitándome en la perfección del SEÑOR y meditando dentro de su templo. Pues él me ocultará allí cuando vengan dificultades; me esconderá en su santuario. Me pondrá en una roca alta donde nadie me alcanzará.»
*** Salmos 27:3-5 NTV

Pastor Byron Lechuga.
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