Nos afanamos tanto por conseguir lo material, por vernos bien, estar ampliamente cómodos, por hacer mucho, por saber mucho, por llamar la atención, tener prestigio, poder, estatus social... vivimos nuestros días como si no fueran a terminar.
Todo pasa, todo termina, todo tiene su hora de inicio y su hora de cierre.
Y me dirás en este instante que soy pesimista, que para qué tanta lucha entonces, qué hago yo tras esas cosas que entiendo tienen un fin.
No está mal querer todo lo anterior, es valido, prudente y acertado perseguirlo. Pero gastar nuestro corto tiempo sobre la tierra únicamente en eso es un desperdicio.
La única inversión (sí leíste bien, "inversión") valedera es el amor, lo único que nunca terminará y jamás se ajustará al cronos es el amor.
Y si el amor nace de nosotros los mortales... ¿No muere con nosotros?
Pues no, puesto que no nace de nosotros. Dios es amor, nosotros podemos tener amor, pero el amor es Dios.
Y cuando hacemos las cosas con amor perdurarán para siempre, si amamos haremos la diferencia y seremos recordados y amados.
De nuevo, todo aquel que recibe al amor verdadero y vive a través de Él, aunque sus días sean contados, será también amado y sus acciones perdurarán por siempre.
Si quieres hacer una diferencia en tu entorno y en el mundo, esta es la vía.
1 Corintios 13:1-4 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
13 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.
3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
1 Corintios 13:1-4 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
13 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.
3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
Si estás convencido de que esta es la vía que desde hoy debes seguir, repite las siguientes líneas:
*Señor Jesús, yo creo en lo que dice 1ra de Juan 4:8 que tú eres amor, necesito que entres a mi vida, la cambies y te entrones en ella, necesito vivir a través de ti porque tú eres el amor verdadero, ayúdame a vivir de manera que al final de mis días pueda ser validado por tu gracia y recordado por tu amor. Amén.
Un abrazo electrónico.
Si quieres leer el escrito que antecede y está relacionado con este pulsa AQUÍ.