martes, 13 de diciembre de 2016

Los tiempos se han acortado.

No sé si únicamente es a mí o existen más personas a los que los días parecen habérseles acortado.


Siento que si doy un paso en falso en la planificación de mi agenda diaria se me quedan un montón de cosas fuera, y casi a diario quiero y necesito que el día encuentre un par de horas más a mi favor.

Y no tan sólo los días, este año para mí se fue como un caballo desbocado en terreno abierto. Cada año que pasa lo hace de manera más acelerada. 

Y aunque es cierto que mis responsabilidades y compromisos pueden haber aumentado un poco ahora, no sé qué tanto puede afectar eso en el cálculo final de mi consumo de tiempo, no pareciera que fuera para tanto. Porque, señores y señoritas, las horas se van volando literalmente. 

Así que, debemos planificar nuestra agenda de manera inteligente y efectiva, programar los eventos importantes y necesarios (el resto puede esperar), y lo más importante de todo es sacar tiempo valioso para Dios y la familia.

"Aprovechemos el tiempo." Es una de las frases célebres de nuestro patricio Juan Pablo Duarte y no podía estar más en lo correcto.

Porque si es cierto que los tiempos parecen haberse acortado, entonces estamos viviendo los días del siguiente verso bíblico.

Mateo 24:22 La Biblia de las Américas (LBA)

22 Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.

Por aquellos días el verso se refiere a los días antes de la venida de Cristo, y por causa de sus escogidos los días pasarán más rápido. Cada vez más.

No quiero sonar fanático o sensacinalista ni nada por el estilo, respeto mucho a quienes no comparten mi criterio y convicciones (quiero que quede claro), pero he vivido toda mi vida por esto y creo que es real.

Así que, de ser cierto que hemos alcanzado los días que han sido acortados, debemos ponernos a la brecha hoy más que ayer, estar atentos y apegados a los preceptos bíblicos, en oración constante y escondidos en la presencia Dios pues es la única manera de alcanzar la salvación. 

Rápido, el tiempo apremia. 

martes, 6 de diciembre de 2016

Entre tanto que estoy, soy la luz del mundo.

Basado en el extracto bíblico de Juan 9:1-12 Traducción Lenguaje Actual (TLA)

Como cada mañana, muy temprano el estanque de Siloé se volvía un área muy concurrida por necesitados, enfermos, discapacitados y todo aquel que necesitara un milagro; pues cuenta la historia que de cuando en vez, descendía del cielo un enviado, agitaba las aguas del estanque y quien primero entraba en ellas recibía el milagro que deseaba.

Podrán imaginar entonces el cúmulo de personas que transitaban el lugar por curiosidad o quienes se posaban lo más cercano al estanque posible.

Pero nuestra historia se enfoca en un ciego de nacimento llamado Bartimeo que mendigaba en las cercanías de aquel estanque.

Bartimeo era ya de los que se habían resignado a pasar su vida viviendo de las limosnas que conseguía pidiendo en las cercanías pues, al ser ciego, no veía descender al enviado y siempre perdía la oportunidad de ser el primero en zambullirse luego de agitadas las aguas.

Bartimeo era muy conocido entre las personas que transitaban aquellos lares porque posaba allí desde niño.

-Mardoqueo. ¿Qué es tanto alboroto? Pregunta Bartimeo. Mardoqueo era el amigo fiel y vecino de limosna de Bartimeo, se conocían de la infancia y era quien describía a Bartimeo, en todo momento, lo que sucedía en el lugar. Además de compartir sus beneficios y ayudarse entre sí. Eran inseparables.

-No lo sé Bartimeo, pero de la sinagoga ha salido un hombre que le rodea una multitud, ha de ser famoso. Responde Mardoqueo. -Iré a averiguar y regreso en seguida.

De las pocas veces que se separaron Mardoqueo y Bartimeo, esta era una de ellas. Y al estar Bartimeo posado tan cerca del camino, algunos de la multitud comenzaron a tropezar con él.

-¿Qué sucede? ¿Qué está pasando? Repetía angustiosamente una y otra vez Bartimeo, pero la multitud lo ignoraba.

-Alguien por favor que me ayude y me diga lo que sucede. Grita desesperado Bartimeo poniéndose en pié. 

-Señor, permítame ayudarle. Le dice un niño que pasaba.

Al asirse a las manos del pequeño, suplica. - Niño, te suplico me digas qué es lo que pasa.

A lo que el chico responde. -¿No lo sabe? Es Jesús quien pasa.

Un salto repentino dió el corazón de Bartimeo al escuchar ese nombre.

-¡Oh por Dios! Decía para sí. -¡Si es el Maestro! El único que he escuchado que hace milagros fuera del estanque.

Mientras el niño trataba de arrastrarlo fuera de la multitud que los atropellaba, parte de sus discípulos que los vieron preguntaron a Jesús:

-Maestro. ¿Quién tiene la culpa de que este joven haya nacido ciego? ¿Fue por algo malo que hizo él mismo o por algo malo que hicieron sus padres?

A lo que Jesús respondió:

-Ni él, ni sus padres tienen la culpa. Nació así para que ustedes vean cómo el poder de Dios lo sana. Mientras yo esté con ustedes, hagamos el trabajo que Dios mi padre me mandó a hacer; vendrá el momento en que ya nadie podrá trabajar. Miantras yo estoy en el mundo, soy la luz del mundo.

Acto seguido Jesús se acerca a Bartimeo quien puede sentir su presencia y permanece inmóvil, igual que el niño que intentaba ayudarlo.

El Maestro se agacha frante a él, escupe en la tierra y comienza a mazclar hasta convertirla en lodo, se levanta y coloca el amasijo en cada ojo de Bartimeo y le dice: -Ve al estanque de Siloé y lávate los ojos. Y siguió su camino.

El jovenzuelo ayudó a Bartimeo a llegar al estanque e hizo lo que Jesús le había mandado. Al hacerlo comenzó a sentir un calor en el rostro, la oscuridad comenzó a desvanecerse. Unos bultos extraños de colores hacían flashes momentáneos y cada vez percibía más luz, las siluetas comenzaban a distinguirse y Bartimeo permanecía de pié en el estanque.

¡Al fin! A la primera persona que mira es al joven que le ayudó y exitado grita: -¡Puedo ver! ¡PUEDO VER!

Sostiene al chico de los hombros, las risas no paraban, saltos de alegría y gritos de felicidad. -¡Puedo ver!

En ese momento, todo el que le había visto se preguntaba si este era el joven que se sentaba a pedir dinero todos los días. A lo que unos respondían que sí y otros lo negaban, aunque con duda por su parecido.

Mardoqueo, que tenía tiempo buscando a Bartimeo, llaga al lugar y se une a la celebración. Confirmando así que este era su amigo inseparable.

¡Soy yo! ¿No lo ven? ¡Yo era el ciego, pero ahora veo!

***

Cuántas enseñanzas nos deja esta historia...

La primera es que ya no debemos esperar a que un enviado mueva el estanque para ser transformados. Jesús puede cambiar tu vida en cualquier instante, sólo debes estar dispuesto y disponible. No es necesario esperar retiros o campañas, actividades, vigilias, jornadas de oración o ayuno. Dios puede cambiarte hoy, ahora.

La segunda y una de las más importantes es que necesitamos el ADN de Cristo en nosotros para ser transformados puesto que no es con nuestras fuerzas. Por eso el vehículo que utilizó Jesús para pasarle su ADN y reconectarlo con la vid fue la saliva, y al mezclarla con la tierra amasó barro. La fuente de nuestro físico, de donde nos creó Dios.

La tercera es que al cambiar, aunque seguimos teniendo el mismo físico, no nos veremos, ni nos comportaremos, ni seremos igual que antes. Y eso todos lo notarán.

Y la cuarta es que si somos la imagen de Cristo y entre tanto que estuvo en el mundo fue la luz del mundo, nosotros debemos también ser luz mientras estemos aquí.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Tus pecados te son perdonados.

Historia basada en el extracto bíblico de Marcos 2:1-12 Reina-Valera 1960 (RVR60)

-¡Tineo!

-¡Fabio! ¿Cómo has estado? Qué gusto verte.

-Lo mismo digo hermano. Tengo algo importante que comentarte. Me preocupa mucho la salud de Fidelio, cada día está más deteriorado, lo veo más desgastado, siento que sus días ya no son muchos y lo peor es lo que siempre hablamos, estoy seguro de que su vida tiene un propósito que no ha podido cumplir, no sólo morir así. ¿Sabes?

-¿Sabes qué? ¡Tienes toda la razón! Y por eso vengo a darte buenas nuevas.

-¡Pues no me hagas esperar hermano!

-Vengo de hablar con Marcos y Felipe pues el Maestro está en Capernaum Tineo.

-Tantos milagros, tantas palabras sabias, si alguien puede sanarlo es él. Fabio, debemos llevarlo con él, esta podría ser la única vez que podamos tenerlo tan cerca.

-Por eso he venido, a buscarte para que nos ayudes a llevarlo, la delicadeza de sus huesos y músculos es tal que tememos que si no lo transportamos con cuidado podamos causar más daño o la muerte.

-Hermano. ¿Qué estamos esperando? ¡VAMOS! Tabita, cuida la tienda mientras no esté, tengo asuntos de urgencia que atender.

...Y así comienza el camino para uno de los milagros más maravillosos de Jesús, pues no fue impulsado por su receptor, sino por la fe, la persistencia y la osadía de sus cuatro amigos que tanto lo amaban.

Tineo y Fabio corrían a toda la velocidad que sus cuerpos le permitían por los caminos de Capernaum para reunirse con Marcos y Felipe que ya habían ido al encuentro de Fidelio que yacía en su hogar. Era necesario pues Jesús ya tenía mucho tiempo enseñando en casa de Pedro y podían perder la oportunidad si se iba.

Aún no lo sabían pero Tineo estaba en lo cierto, esta sería la última vez que Jesús estaría en Capernaum.

-¡Fidelio hermano! Te ves repuesto. Lo saluda Tineo.

-Hola todos, me alegra tenerlos juntos aquí porque quería despedirme de ustedes, quería también agradecerles por todo lo que han hecho a mi favor, he tenido una vida llevadera y ha sido gracias a ustedes, les amo tanto chicos.

-¡¿Qué dices?! Protesta Felipe. -Estás delirando. ¿A caso tienes fiebre?

-¡Te tenemos buenas noticias! Interrumpe Marcos. -El Maestro está en Capernaum.

-¡Oh... Si pudiera verle! Suspira Fidelio desde su lecho.

-¡Pues estás de suerte hermano! Hemos venido a llevarte con él para que te sane. comenta Fabio.

-¡No digan tonterías! Replica Fidelio. -Si intentan moverme puedo adelantar mi partida de este mundo.

-Te trataremos con mucho cuidado. Insiste Marcos. -Además queremos que puedas sanar. ¿A caso no te gustaría andar con nosotros, servir con nosotros en el templo y a las personas? No sólo estar aquí postrado y que vengamos ha hacerte las historias. Sería magnífico que te nos unieras y que fuéramos los cinco.

Así, de tanto hablarle e insistirle, pudieron convencerlo a él y su familia de llevarlo con Jesús.

El camino fue difícil, debían ir lo más rápido posible a casa de Pedro, pero teniendo el máximo cuidado de la integridad física y la salud de Fidelio.

Al llegar, se dieron cuenta de que no había cómo entrar a la casa, no cabía un alma en aquel lugar. Intentaron acercarse a las puertas y las ventanas pero fue inútil, imposible pasar a traves de aquella multitud.

Reposando a Fidelio un instante y dejándolo a cuidado de Tineo y Fabio, Marcos y Felipe se alejan para tener una conversación sobre lo que harían.

-¿Y ahora qué Marcos? No hemos llegado tan lejos para rendirnos, debemos encontrar la manera de poner a Fidelio frente al Maestro. Necesitamos ese milagro.

-Podrá sonar descabellado. Responde pensativo Marcos. -Pero pienso que podría funcionar... Nos movemos tres casas más allá, pues como ves están en la parte alta de la pendiente y no hay personas. Una vez ahí, lo subimos al techo y avanzamos hasta estar sobre el techo de la casa de Pedro, entonces lo descubrimos y descendemos a Fidelio con sogas frente al Maestro.

-Suena a misión imposible. Contesta Felipe.
-¡Pero qué más da! Yo voy por las sogas mientras le explicas a Tineo y Fabio tu idea. Es hora de conseguirle a Fidelio ese milagro.

Y así lo hicieron, Felipe partió en busca de las sogas mientras Marcos, la mente maestra, explicaba con detalle la difícil misión en la que se embarcarían.

Con insesantes protestas de Fidelio ponen manos a la obra y comienza la operación...

-Pues es importante que creáis que el Reino ha venido y... Jesús enseñaba cuando fue interrumpido por aquella camilla que descendía cuidadósamente justo sobre él, todo el salón se sume en un murmullo de asombro y desconcierto por la sorpresa.

-¡Señor! Grita Marcos. -Queremos un milagro para nuestro amigo, Sabemos que nadie más que tú es capaz de concederlo.

Al ver la fe de sus amigos, Jesús dice a Fidelio: -Hijo, tus pecados te son perdonados.

Como en cada enseñanza de Jesús, estaban en aquel lugar escribas, maestros y entendidos de la palabra y las tradiciones. Y estos comenzaron a pensar para sí mismos que Jesús blasfemaba, pues perdonar los pecados era inherente solamente a Dios.

Pero a Jesús le fue revelado en su espíritu los pensamientos que argüían los presentes, así que dijo en alta voz: -¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil, perdonarle sus pecados o sanarlo? Pues para que vean que tengo la potestad en la tierra de perdonar pecados, lo sanaré.

Y dirigiéndose a Fidelio le dijo: -Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Lo que Fidelio hizo al pié de la letra y sin vacilación, como si hubiera tenido la potestad de hacerlo a su antojo por costumbre.

Imaginen ver restaurarse sus músculos consumidos y enderezar sus articulaciones gastadas y retorcidas. Esa imagen de alguien reducido a un manojo de huesos secos tornándose rosagante y completo. Imaginen ese justo instante en que pudo ponerse de pié.

Mientras salía, sorprendido él como todos los presentes, alababa el nombre de Dios y todos casi a una decían: "Nunca habíamos visto nada como esto."

***

Cuántas enseñanzas hermosas podemos sacar de esta porción bíblica, como el amor de sus amigos al paralítico sin esperanza, la persistencia y la fe que tuvieron para procurar el milagro...

...Pero la que quiero que hoy te lleves en tu corazón cerrando estas letras es que a Cristo le interesa mucho más cambiar tu interior que bendecirte con cosas materiales, o incluso sanidad física. No es que esas cosas no sean buenas, ni estén en el deseo de Dios para ti, sino que él vino para salvarte y darte la vida eterna, esa es su prioridad. Las añadiduras a esto podrán o no llegar y Dios seguirá siendo bueno.

Jesús cambió la mente y el corazón del paralítico, que era lo que le interesaba; mas le dió la sanidad física para que todo el presente pudiera constatar y entender lo que había hecho.

martes, 22 de noviembre de 2016

Las condiciones perfectas.

Eclesiastés 11:4 Reina-Valera 1960 (RVR60)

4
 Quien vigila al viento, no siembra;
quien contempla las nubes, no cosecha.


Esperar las condiciones perfectas para realizar algo significará que permaneceremos en inactividad.

Todo en la vida conlleva un esfuerzo, nada cae del cielo nosotros estando cómodos. Ni siquiera el maná que Dios hizo caer al pueblo para alimentarlos fue un regalo sin esfuerzo, puesto que tuvieron que caminar en el desierto para recibirlo.

Esta visión práctica es especialmente aplicable a nuestra vida espiritual.

Si esperamos el tiempo y el lugar perfecto para la lectura de la Biblia nunca la leeremos, si esperamos la iglesia perfecta nunca iremos, si esperamos el ministerio perfecto nunca serviremos.

Como creyentes debemos esforzarnos por ser nosotros los entes de cambio y los canales idóneos a través de los cuales el Señor pueda fluir con libertad. Esto sólo se logra teniendo intimidad, nosotros siendo los primeros en buscar y necesitar su presencia.

La biblia nos insta en Josué 1:9 Reina-Valera 1960 (RVR60)

9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Así que tomemos las medidas para crecer espiritualmente y en todos los demás aspectos de nuestra persona hoy. No nos sentemos a esperar las condiciones que nunca llegarán.

martes, 15 de noviembre de 2016

Es necesario que hoy pose yo en tu casa.

Historia basada en el extracto de Lucas 19:1-10.


Como nota aclaratoria: Los publicanos eran las personas encargadas de colectar los impuestos en las ciudades que conquistaba el imperio romano, compraban esos derechos, y por lo tanto poseían una especie de autoridad gubernamental y eran reconocidos por todos y, como era de esperarse, poseían una alta tasa de rechazo. Su autoridad y posición a menudo le daba acceso a doblar un poco las reglas o establecer negocios o prebendas para enriquecerse de manera ilícita. Manejaban poder y riquezas a su antojo.

Dicho esto, aquí les comienzo la historia de Zaqueo, jefe de los publicanos en Jericó.

-¡Señor, señor!  El joven mano derecha de Zaqueo entra corriendo a sus oficinas mientras sigue llamándolo a viva voz todo el camino.
-¡Señor!

-Tadeo ¿A qué viene tal sobresalto? Venir corriendo y abordarme de esa manera. ¡¿Es que a caso me quieres matar del corazón?! Responde enojado Zaqueo.

-Lo siento mucho mi señor, es que acabo de enterarme de una noticia que le placerá mucho escuchar cuanto antes.

-No me digas que hemos aumentado las recaudaciones. Contesta Zaqueo con el pecho inflado y una sonrisa. Luego, una pausa y se enciende en furia su rostro. -O es que encontraste a ese moroso que huyó. ¡Quiero azotarle en la plaza pública por evasión de impuestos!

A lo que Tadeo responde ya sosegado.
-Señor, pero si ya usted se adueñó de todos los negocios y propiedades que él poseía, tal vez sea más que suficiente, y si no... ¿Cómo habrá de pagarle si no le queda nada?

-¡NO ES MI PROBLEMA! Grita enfurecido Zaqueo. -Y ya no me hagas comer más ansias, dime qué es tan importante que debo saber de inmediato, antes de que se calcinen mis vísceras. Luego murmura.
-Juro por el Cesar que este chico un día me matará.

-Mi señor, ¿Recuerda aquel maestro del que siempre hablamos? ¡Jesús! Está entrando en Jericó. ¿Quiere que mande a llamarle para que coma con usted?

-¡Jesús! Se para de su gran escritorio de un salto. -No Tadeo, no soy digno de que un hombre como él pose en mi casa, pero cómo ansío verle... Su mente hilaba mil pensamientos rápidos. -Iré a su encuentro, tal vez pueda mirarle a la distancia.

-Mi señor. Con voz jocosa y relajada replica Tadeo -Anda con una multitud que le rodea y es muy difícil de verle o acercarse... Y siendo usted tan bajito y regordete...

-¿¡Qué dices!?

-Nada señor. Responde Tadeo rápidamente con una sonrisa.

-Tienes suerte de que lleve prisa, si no te haría azotar en la plaza pública a ti también por faltarme al respeto. Comenta Zaqueo antes de salir como un bólido en busca de su deseo.

Recorre todo el camino hacia la entrada de Jericó rápidamente, pues no quería perder lo que podía ser la única oportunidad que tendría de ver aquel hombre del que tanto había hablado, del que tantas historias había escuchado de Tadeo que le había visto hacer prodigios y milagros, del que tantas enseñanzas sabias provenían.

Llegado al lugar, se da cuenta de que no puede pasar porque la multitud es grande y se aprietan unos con otros. -¿Qué haré? Quiero verle. piensa para sí. -Ya sé, me subiré en el sicomoro que vi más allá, de esa manera lo podré ver, pues tiene una rama justo encima del camino. Y salió corriendo a ejecutar su plan.

-¡Allá viene! Puedo verle. ¡PUEDO VERLE! Pensaba para sí emocionado.

Al pasar debajo de aquel árbol Jesús le habla. 
-Zaqueo, deciende que hoy posaré en tu casa.

-Maestro. replica Zaqueo aún en el árbol.
-No soy digno de que entres en mi casa.

-Zaqueo. Insiste Jesús. -Ven, date prisa, deciende que es necesario que hoy pose yo en tu casa.

De un salto deciende Zaqueo de aquel árbol y manda a preparar banquete y morada para Jesús. Muchas horas pasaron en conversaciones con el maestro, Zaqueo preguntaba, Jesús respondía. Hablaron de todo... Pero a los demás no les pareció correcto que posara en casa de Zaqueo, un hombre pacador, engañador, traidor, embustero, ladrón y muchas otras cosas. Y murmuraban sin saber que Jesús ejecutaba otro milagro al cambiar el corazón de aquel hombre.

Llegado el fin de la velada Zaqueo, puesto en pié dice: -Señor, daré la mitad de mis bienes para ayudar a los pobres, y a los que he engañado, se los devolveré cuadruplicado.

Entonces, Jesús puesto de pié dice a todos los presentes: -Hoy ha llegado la salvación a esta casa; por cuanto él también es Hijo de Abraham. Porque el hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

***

La biblia no registra cuánto tiempo  posó Jesús en casa de Zaqueo, pero de lo que estoy seguro es que sólo necesitó de que Zaqueo lo recibiera para cambiarlo. Igual que a ti, sólo necesita que le abras la puerta para entrar a cambiarte, no importa quien seas, ni tu estado, ni lo que los demás piensen de ti. Eres parte de la misma simiente y Él desea transformarte, reconectarte a la vid que te dió vida, Él desea regalarte la salvación.

Inclina tu rostro y pide a Dios que entre a tu corazón y que pose allí, di que le necesitas y que hoy quieres ser distinto, que quieres ser salvo.

martes, 8 de noviembre de 2016

¿Qué se siente ser papá?

Es la pregunta obligada que me hace todo aquel que me visita desde ese maravilloso momento, y mi respuesta es "genial" o "indescriptible".


Pero lo que realmente se siente es más complicado, les cuento:

Lo primero que se siente es un frío en el estómago mezclado con felicidad al escuchar la noticia de que tu esposa está embarazada, luego comienzan los preparativos para recibir esa personita que no puedes ver, todo aquello que gastabas en ti ahora tiene otro dueño y lo haces con la misma satisfacción que si fuera para ti, no sabes cuál será su sexo o si se parecerá a ti o no, pero sabes que dentro de nueve meses le verás.

Con el paso del tiempo la ansiedad va creciendo junto al vientre, las molestias y los dolores. Como hombre, no padeces físicamente, pero el no poder hacer nada para aliviar el estado de tu pareja es inquietante y desesperanzador, sólo te consuela que el fin será hermoso.

En los últimos meses y días intensificas los preparativos para recibir a tu retoño que, aunque no lo conoces, ya tienes pinceladas de sus rasgos y sabes su sexo. (Gloria a Dios por la tecnología).

Las noches de descanso comienzan a ser interrumpidas por la incomodidad y los nervios de que cada instante podría ser "el instante", ya la desesperación es incontrolable y el deseo de ver su carita es más grande que el hambre o el sueño.

Y de repente, el día menos esperado, las alarmas encienden... ¡Es hora de correr! No sabes si estás feliz o nervioso, impotente al ver tu compañera en tal sufrimiento y deseoso de que termine pronto.

¡Ya viene en camino! El tiempo se vuelve eternidad en una sala de espera.

-¿Es usted el papá? -Sí. -¡Felicidades! acompáñeme por favor.

Los pasos se hacen kilómetros, la garganta seca, la adrenalina sustituye la sangre y todo se vuelve lento.

...Entonces ves su carita por primera vez, todo inflamado y aún sin arreglar, pero es la personita más hermosa que han visto tus ojos, pierdes la visión periférica porque nada más importa, es increíble verte retratado en un ser de tan diminutas dimensiones. La primera mirada es el momento preciso en el que mueren de golpe tus sueños de grandeza y nacen los sueños de grandeza para él, quieres que sea el mejor, que en todo lo que emprenda en su vida sea ejemplo, que sea el número uno.

Perdido en esos pensamientos hermosos y sueños de que lo ves triunfar, entonces te embiste la realidad. ¿Qué voy a hacer ahora...? ¡Si yo nunca he estado con un niño por más de diez minutos! Este es mío y no puedo devolverlo a nadie. ¿Cómo cuido de él? No sé nada sobre recién nacidos, he leído mucho sí, pero la práctica es nula y todos opinan algo distinto, no hay un manual exacto, mirarlo indefenso e inocente ante el mundo te causa ansias. ¡Oh Dios!...

¿Y yo? Seré su ejemplo, una persona tan imperfecta, nacen esos deseos de comenzar a cambiar toda tu vida antes de que pueda tener conciencia, quieres que te admire, ser su héroe, su apoyo, quieres saberlo todo, pero no que te crea un sabelotodo.

Es abrumador todo esto, todo nuevo, sin manual... Lo escuchas llorar... -Papá ya es hora de salir, volverá a verlo muy pronto.

Sólo lo has visto unos minutos, pero irte de ese lugar y dejarlo con desconocidos te desgarra el corazón, no has dado el primer paso para irte y ya lo extrañas como si lo tuvieras de toda la vida.

-Señor, cuídamelo mucho, te lo entrego...

...Y al final, ¿Cuál era la pregunta? ¡Ah sí! 

He dicho tanto y no he tocado ni un pequeño porcentaje de lo que se siente. No sé qué será de nuestras vidas, pero sé que Dios hará su voluntad, se lo he pedido y haré todo cuanto esté a mi alcance para parecerme a Cristo, sólo por si a él le da con parecerse a mí. Sé que con Dios primero y el esfuerzo que sea necesario para instuirlo en el camino correcto, juntos haremos un hombre de bien, un hombre que le sirva a Dios, le honre y viva para Él.

Proverbios 22:6 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

6
Instruye al niño en su camino,
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Luis Acosta.

martes, 1 de noviembre de 2016

Correr tras el viento.

Es duro haber pasado la mayor parte de tu tiempo en la tierra tratando de encontrar sentido a tu vida. Salomón resumió todos sus intentos de encontrar sentido a la vida como "correr tras el viento". 

Eclesiastés 2:11 Reina-Valera 1960 (RVR60)

11
Consideré luego todas mis obras y el trabajo que me había costado realizarlas, y vi que todo era absurdo, un correr tras el viento, y que ningún provecho se saca en esta vida.

Sentimos el viento a su paso, pero no podemos atraparlo o mantenerlo, así son todos nuestros logros, incluso los grandes. Nuestros buenos sentimientos son sólo temporales.

La seguridad y la autoestima no se encuentran en estos logros sino más allá de ellos, están en el amor de Dios.

Pensemos en lo que consideramos que vale la pena en nuestra vida, donde colocamos nuestro tiempo, energía y dinero: Caminar por nuestro propio pie, decir nuestras primeras palabras, el amor de nuestros familiares, el primer día de clase, poder hacer nuevos amigos, sentirte aceptado, graduarnos de la escuela, de la universidad, conseguir nuestro primer trabajo, nuestro primer amor, casarnos, alcanzar riquesas, poder, ser respetado, ser moralmente correcto... En fin, cualquier cosa que podamos lograr para mejorar nuestra persona.

¿Mirarás un día atrás y dirás que estos también fueron momentos de "correr tras el viento"?


Lucha por todo lo que es bueno, todo lo que es correcto, pero sobre todo esto busca primero tener intimidad con Dios porque de Él vienen todas estas cosas y ciertamente te serán añadidas. Así lo dice Mateo 6:33

Encontrarás el verdadero propósito en adorar al Padre y no habrás corrido tras el viento toda tu vida, y aún así habrás logrado todo aquello que ahora consideras bueno, habrás tenido tu cuota de éxitos, habrás amado y alcanzado tus sueños, sentirás, al fin, la plenitud que tanto anhelas... ¿No es esto más que ir únicamente tras las añadiduras?

Luis Acosta.

martes, 25 de octubre de 2016

Jesucristo es mi héroe.

Hace ya unos años que se pusieron de moda las películas y series de súper héroes, así que vimos volcarse una masa de adultos jóvenes (y no tanto) a los cines y páginas de streaming a revivir su infancia y sus más preciados héroes.


Yo no fui la excepción a esta nueva tendencia. Ver mis héroes favoritos de la infancia encarnarse en seres reales, o virtuales pero con una increíble cercanía a la realidad, me hacía poner la piel de gallina. Me emocionaba ver como pateaban el trasero de sus enemigos mientras borraban ciudades completas de la faz de la tierra... ¡Uff!

Pero mi Dios amado no desaprovecha ninguna oportunidad para hablarme y enseñarme, así que me mostró la realidad fuera de aquella fantasía. 

No recuerdo exactamente si miraba una de esas series o una película cuando, de estar inmerso como si estuviera peleando junto a ellos en una de esas interminables batallas, fui puesto fuera donde podía verlo con raciocinio. 

Todos esos súper héroes, humanos comunes que fueron genéticamente modificados por algún accidente o situación que vivieron y el azar del destino los llevó a poseer algún tipo de poder y a hacerse de algunos enemigos con los cuales se enfrentan en batalla férrea, supuestamente para librar la humanidad de la maldad de aquellos que se le contraponen. 

Pero en el proceso afectan una cantidad de ciudades y personas, y aunque siempre derrotan al villano, sólo ganan la batalla; pero la guerra seguirá por siempre.

Esto me puso a pensar seriamente y a redefinir mi postura sobre lo que verdaderamente es un héroe. 

Jesucristo, siendo Dios, vino a la tierra y se hizo un hombre común (el proceso inverso) y vivió para servirnos y enseñarnos. En el camino se hizo de muchos enemigos y a pesar de sus diferencias no los combatió hasta la muerte, sino que los amó tanto que entregó su vida por ellos y por nosotros para que TODOS tuviéramos una nueva oportunidad de separarnos del camino de perdición y así acceder al camino de la vida eterna a través de Él. 

No usó más súper poder que la fe para hacer lo imposible posible, no tuvo que destrozar ciudades en batallas interminables y aún así venció, cambió el destino de la humanidad para siempre y trajo consigo una esperanza que ha permanecido y permanecerá por los siglos de los siglos, el mal fue vencido a través del amor y no de la fuerza.

Esta y miles de razones más hacen de Jesucristo mi héroe, dejando muy pequeñitos aquellos que fueran mis héroes de infancia. 

Y lo que más me apasiona de todo esto es que la biblia resume la historia en un sólo verso para que todos podamos conocer rápidamente de un amor incondicional que nos regala una nueva oportunidad. 

Juan 3:16 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Luis Acosta. 

martes, 18 de octubre de 2016

Volverás a sonreír.

Job 8:21 RVR60 (Reina-Valera 1960)

21 Pondrá de nuevo risas en tu boca, y gritos de alegría en tus labios.

***

Si lees la historia completa de Job te darás cuenta de que siendo un hombre justo padeció hasta el punto de la desesperación, pero fue ahí donde entendió que ese no era su fin y le siguió creyendo a Dios hasta volver a sonreír...

En mi vida he experimentado muchos sucesos que en momentos creí que no podría superar. Situaciones que me llevaron a pensar que no tenía el control que deseaba y que poco a poco se iba destruyendo lo que siempre había soñado.

Llegué a pensar, por instantes, que mi vida se había arruinado, también que a partir de algunos sucesos dolorosos que había tenido que vivir, ya no sería el mismo y que el sentido de todo se había perdido.

Aún recuerdo las noches acostado en mi cama pensando y pensando qué era lo que había hecho mal, todavía recuerdo aquel sentimiento que me embargaba y me llevaba a reconocerme derrotado, pues todos mis sueños se habían venido abajo y jamás nada sería igual.

¿Te has sentido como he descrito en las primeras líneas? ¿Alguna vez has vivido este incierto momento?

Querido amigo y amiga, entiendo perfectamente la difícil situación que puedes estar pasando en este momento, sé lo que se siente mirarse derrotado y pensar que todo se arruinó, que todo se acabó. He experimentado el dolor y la derrota, pero sobre todo la impotencia y la incapacidad que se siente frente a los sucesos inesperados que la vida presenta.

Hoy quiero que sepas que a pesar de tu actual estado y de todo lo que te rodea, pronto VOLVERÁS A SONREÍR.

Dios está contigo, Él te acompaña aún en tu dolor, Él llora contigo, el sufre contigo, pero sobre todo ÉL SABE QUE AL FINAL SONREIRÁS. Y por lo tanto esta experiencia que estás viviendo valdrá la pena porque conocerás más de Él y de su forma de actuar.

Si de algo tienes que estar seguro, si algo es innegable es que PRONTO SONREIRÁS.

Dios está armando el rompecabezas de tal manera que toda pieza quede en su sitio y cuando eso ocurra podrás disfrutar de lo que Él tenía planeado para ti, por eso te digo que VOLVERAS A SONREÍR.

No te desesperes, no quieras rendirte ahora y sobre todo, no des todo por perdido. Dios tiene todo calculado, Él hará que VUELVAS A SONREÍR porque en su plan perfecto y amoroso está escrito de esta manera.

Por eso espero que me creas cuando te digo que VOLVERÁS A SONREÍR.


Luis Acosta.

martes, 11 de octubre de 2016

Aprendiendo a reconocer la voz de Dios.

Lo primero para reconocer la voz de Dios es entender las maneras en las que nos puede hablar, que son:

A través de circunstancias que acontecen: Te has puesto a pensar que a veces parece estar todo en tu contra o a tu favor. Que por más que luchas por algo, en vez de alcanzarlo se aleja irremediablemente; o el lado opuesto, cuando todo te sale a pedir de boca sin hacer mucho esfuerzo y de vez en cuando hasta imposibles se materializan. Hay factores que van a definir rutas en tu vida.

Por medio de personas: Dios puede instruir alguien que te muestre lo que deseas saber, por lo que has estado orando o simplemente alguna situación que estés atravesando, esto lo hará para clarificarte cuáles son los pasos a seguir y que avances por la senda de su propósito a paso firme.

Por medio del Espíritu Santo: Alguna vez habrás escuchado la voz de tu conciencia, esa que te redarguye y te lleva por el buen camino o sólo hace que sientas que es lo correcto tomar una decisión sobre otra, que te da paz sobre algún evento. Entonces has escuchado al Espíritu.

Otras maneras claras que utilizó en la biblia y que podríamos vivir son: Con voz audible y por medio de la materialización física.

Pero la más importante de todas (y por eso la menciono último) es su palabra. Cristo nos dejó las escrituras como el ejemplo perfecto para tener una vida apegada a su propósito, ninguna de las anteriores es infalible, sólo esta, y las demás deben pasar por el filtro que es la palabra de Dios.


2 Timoteo 3:16-17
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Como vemos en el verso, si tenemos dudas sobre algún tópico o decisión en nuestra vida, el primer lugar en el que debemos buscar respuestas es la biblia.

Añade a esto buscar su rostro en oración y adoración continua, busca cultivar una relación con tu Padre y verás como cada vez más se te facilita escuchar Su voz y entender el propósito que tiene para tu vida.


Juan 10:27-28 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.

Si eres oveja del rebaño, acostumbrado a la cercanía de quien te alimenta y cuida de ti, como las ovejas, sabrás inmediatamente cuando es tu Señor o una voz extraña.

Luis Acosta. 

martes, 4 de octubre de 2016

¿Es posible ser feliz?

El primer error que cometemos es ver la felicidad como un fin y no como un camino, debemos maravillarnos con los detalles de la vida, proporcionarnos momentos placenteros, todo lo que necesitamos ya fue creado por Dios.


Hay que despertar agradecido cada día  y sobre todo desear la felicidad; quien no la desea, no la puede alcanzar.

No se encuentra lo que no se busca, hay que poner la mirada en todo lo bueno y justo, andar la vida con pasión. Si queremos cambiar nuestra realidad, debemos cambiar la interpretación que hacemos de ella. Como te hablas a ti mismo y como llamas a las cosas será tu realidad.

Es muy distinto decir "estoy muy bien" a decir "ahí mas o menos" o "pasando trabajo", menospreciando todos los milagros recibidos: tu casa, tu carro o cualquier bien que poseas, la familia, los amigos, el amor, la pareja, la vida misma... la palabra tiene poder y cambiará el rumbo de tus pasos mientras andes en la tierra, utilízala correctamente.

Cuando iniciamos la semana laboral debemos comenzar agradecidos y regocijados; pues si piensas que trabajar es duro, yo te responderé que lo duro es no tener trabajo.

La verdadera felicidad se encuentra cuando se nos revela la grandeza de Dios, el amor al prójimo y a nosotros mismos. Experimentamos una sensación inmensa de bienestar cuando podemos contar con los demás y cuando nos apoyamos los unos en los otros.

Si andamos por la vida sintiéndonos amenazados, envidiados o usados, jamás podremos ser felices. Y recuerda que la visión que le damos a la vida no necesariamente es la realidad, esa es sólo nuestra interpretación.

Es muy difícil vivir desconfiando de todos y de todo, pero es peor no tener confianza en nosotros mismos; tenemos que valorarnos y aceptarnos.

En lugar de andar viendo quién nos ignora y vivir sufriendo por ello, es mejor mirar a quienes nos prestan su atención. Siempre hay alguien que nos ama y cuida de nosotros.

Es posible ser felices si somos capaces de perdonar, nadie que no se libere del odio y el rencor puede alcanzar felicidad. Al arrepentirnos de nuestro pecado y rendir esas áreas a Dios también debemos perdonarnos, pues culparnos constantemente es autoagresión.

Lucha por lo que quieres, no seas como los que quieren tener todo sin sacrificar nada. Las satisfacciones más grandes son las luchas más férreas, hay que permanecer firmes.

Desecha la mentira, el sabotearnos es algo que debemos evitar a toda costa. Dejar para después lo que hoy puede ocupar tu presente y darte un futuro mejor por el simple hecho de procrastinar, es un error costoso que puede terminar en depresión.

Rétate, desafíate cada día, comprométete hoy a ser mejor y cúmplelo. Dios te ha dotado de un potencial enorme y ha puesto en tus manos el ser feliz.

Y por último, entender que todo lo que posees te lo ha dado Dios y, ya sea que lo tengas o lo pierdas, Dios ha sido bueno y es más que suficiente, llena tu vida de Él y nada te hará falta.

Filipenses 4:11-12 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.
12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.

Luis Acosta. 

lunes, 26 de septiembre de 2016

Todo pasa... la harina, la masa y el pan cotidiano de casa.

Estamos atados al cronos, es decir, que desde que todo inicia (sin importar lo que fuera) tiene una fecha de caducidad, sabemos que tendrá un fin.


Nos afanamos tanto por conseguir lo material, por vernos bien, estar ampliamente cómodos, por hacer mucho, por saber mucho, por llamar la atención, tener prestigio, poder, estatus social... vivimos nuestros días como si no fueran a terminar.

Todo pasa, todo termina, todo tiene su hora de inicio y su hora de cierre. 

Y me dirás en este instante que soy pesimista, que para qué tanta lucha entonces, qué hago yo tras esas cosas que entiendo tienen un fin.

No está mal querer todo lo anterior, es valido, prudente y acertado perseguirlo. Pero gastar nuestro corto tiempo sobre la tierra únicamente en eso es un desperdicio. 

La única inversión (sí leíste bien, "inversión") valedera es el amor, lo único que nunca terminará y jamás se ajustará al cronos es el amor.

Y si el amor nace de nosotros los mortales... ¿No muere con nosotros? 

Pues no, puesto que no nace de nosotros. Dios es amor, nosotros podemos tener amor, pero el amor es Dios.

Y cuando hacemos las cosas con amor perdurarán para siempre, si amamos haremos la diferencia y seremos recordados y amados.

De nuevo, todo aquel que recibe al amor verdadero y vive a través de Él, aunque sus días sean contados, será también amado y sus acciones perdurarán por siempre.

Si quieres hacer una diferencia en tu entorno y en el mundo, esta es la vía.

1 Corintios 13:1-4 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

13 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.

3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

Si estás convencido de que esta es la vía que desde hoy debes seguir, repite las siguientes líneas:

*Señor Jesús, yo creo en lo que dice 1ra de Juan 4:8 que tú eres amor, necesito que entres a mi vida, la cambies y te entrones en ella, necesito vivir a través de ti porque tú eres el amor verdadero, ayúdame a vivir de manera que al final de mis días pueda ser validado por tu gracia y recordado por tu amor. Amén.

Un abrazo electrónico.

Si quieres leer el escrito que antecede y está relacionado con este pulsa AQUÍ.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Si tan sólo supieran cuánto los amo.

El ser humano es un ser creado desde el amor, para el amor. Si leemos los primeros capítulos de génesis sabremos sobre la creación y en el verso que hoy les entrego dice claramente que Dios es amor.


8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
1 Juan 4:8 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Lamentablemente el ser humano ha dado la espalda a su naturaleza y ha tergiversado su concepto hasta el punto en que la humanidad no sabe y no entiende lo que es el verdadero amor.

Vivimos un "amor" a nuestra manera y conveniencia, que no se acerca para nada a lo que describe 1ra Corintios 13.

Egoísta: Si no es conmigo, no será con nadie (feminicidios).
Medalaganario: Mataste el amor que te tuve (divorcios, separaciones).
Interesado: Me interesa el dinero o estatus social que me proporciona. 
Indolente: Sacaré todo el provecho que pueda de esta persona o situación sin importarme sus sentimientos o lo que pase, no me importa lo que le suceda a todo el mundo mientras yo esté bien.

Y así vamos viendo infinitas facetas de "amor" tergiversado de pareja, familiar, al prójimo...

Y es que hasta lo manipulamos con buenas intenciones: No, es que yo trabajo como un toro para que ellos tengan todo lo que necesitan y desean, no tengo tiempo para trivialidades como pasar tiempo juntos.

Olvidamos que el mundo de los hijos, por trivial e incipiente que nos parezca, es su todo y les decimos cuando se nos acercan a compartirlo con nosotros: ahora no puedo, estoy ocupado.

Los dispositivos electrónicos nos han dado un escape de la realidad que nos rodea y la ignoramos por completo sumergidos en la pantalla del aparato. 

Y si somos dichosos, luego de todo esto, en un momento que enfrentamos la cruda realidad decimos: Si tan sólo supieran cuánto los amo.

No esperes tener que pasar una experiencia dura para desear cambiar tu manera de ser, cambia hoy, demuestra a tus seres queridos cuánto los amas y confirma tu amor diciéndolo. Demuestra amor, compasión, empatía con tu prójimo; muéstrales un amor distinto, muéstrales el amor verdadero, el amor de Cristo.

La humanidad necesita saber que conocen el amor equivocado y que la alternativa correcta ha estado tras ellos toda su vida amándoles sin condición, amándoles sin fin; gritando a viva voz: Si tan sólo supieran cuánto los amo. 

Luis Acosta. 

lunes, 5 de septiembre de 2016

Mi tesoro escondido.

Mi tesoro escondido se halla dormido
Entre flores y abrazos, montañas y ombligo
Mi tesoro más preciado la reina sabia me lo ha dado
Y ya sueño ese día que estreche su mano

Mi tesoro escondido crece en secreto
Un silencio que habla de amores eternos
Mi tesoro más preciado cuenta los días que no han llegado
Y no puedo explicar lo que me ha confiado

Mi tesoro escondido truena de noche
Y quien lleva las cargas suspira amores
Mi tesoro tan ansiado ya manda avisos estirados
Y es hermoso el dolor de sus caricias y vivaces pasos

Extraña sensación que da ver los naturales cambios
Imposible, posible por un milagro
Amor que aún no nace,  preñez de mi vientre en el vientre de al lado

Mi tesoro escondido pronto sabré tu voz y tus gritos de auxilio
Insomnio dormido, trasnoche añorado
Rey en miniatura de mis horas y saldo

Mi tesoro tan esperado, tiempo hecho eterno que ha volado
Las horas tan cortas que largas la espera ha tornado
Hoy mi vida no es mía, te la he regalado
Mi tesoro escondido, cuánto te he soñado...


Luis Alberto Acosta. 

jueves, 7 de julio de 2016

La voluntad de Dios.

Muchos luchan por lo que sueñan y desean, y logran alcanzarlo, lo he vivido.


Pero mi historia de hoy no es de esas... ¿A alguno le habrá pasado lo que a mí?

Yo soñaba con alcanzar algo y luché años de mi vida por obtenerlo, pero entre más esfuerzos hacía y más me entregaba a la causa, más difícil se me ponía y más lejos lo veía. 

El tiempo no espera por nadie, así que pensé que ya era hora de dejar de gastar mis días y mis fuerzas y tomé otro camino. 

Comencé a construir mi vida muy aparte y fui olvidando ese sueño imposible. Pero un día, como si fuera mi destino, se me presentó la oportunidad de alcanzar lo que quería en aquel tiempo, ahora sin haber hecho nada por ello.

Que frustración e impotencia sentí al repasar en mi mente todo lo que en sueños imaginé que sería. Tanto que peleé, me desgasté, hasta el cansancio insistí... Hoy mi vida va en otro rumbo, todos los compromisos que no puedo romper, toda una vida hecha que no puedo deshacer... ¡¿Y ahora sí?!

Ese instante fue eclipsado al comenzar a repasar la vida que había alcanzado, los nuevos sueños que había construido y convertido en realidad. 

¡Cuántas cosas que ni en mis más profundos deseos existieron y hoy tengo el honor y el placer de poseer!

Miré de nuevo aquel sueño abandonado, le sonreí y me dije a mí mismo como si le hablara a la oportunidad: -Gracias. Es un honor que, después de tanta lucha perdida y tanto tiempo, sepa que pude haberte cumplido; pero eres un sueño y el hacerte realidad implicaría que no serías tal cual te soñé. Hoy mi vida es más de lo que imaginé, ni mis más profundos anhelos llegan a compararse. Voy en sentido contrario a ti. Me condenaste a no cumplirte y yo te condené al pasado.

Mi corazón esbozaba una sonrisa que mi rostro no podía esconder, me sentía completo sin aquello que pensé que necesitaría.

No cumplí ese anhelo, pero me doy cuenta que fue lo mejor pues estaría en un lugar totalmente distinto en este instante, y no cambiaría ni un segundo de los que he vivido por probar suerte con ese deseo del pasado.

Volví a mirar el sueño y dije: -Lo siento, pero no eras la voluntad de Dios para mí antes y no lo eres tampoco ahora, adiós.

Romanos 12:2 (versión NVI) en la parte B del verso dice: "2 ...Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta."

Todo lo que Dios ha planeado para ti es bueno, agradable y perfecto. Nunca estará fuera de tu alcance y nunca irá en contra de lo que te ha llevado a construir hasta hoy.

Luis Acosta.-

viernes, 10 de junio de 2016

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.

Si tuviera que ser brutalmente honesto... lo que les cuento a continuación sería el resultado.

Hasta hace unos pocos años, mi mayor esfuerzo iba dedicado a tratar de que mi vida se mantuviera lo más estable posible. Eso implica que los grandes cambios eran combatidos y resistidos a toda costa.

Me gustaba (y creo que todavía me queda un poco) controlar todo lo que ocurría conmigo. Saber el resultado final, al inicio de algún suceso, era un síntoma de que todo estaba bajo el escrutinio y estricto control de mi cerebro lineal.

Como paréntesis (para explicar la cuadratura de mi cerebro) les cuento que de niño no me gustaban los dictados porque no era una opción para mí escribir feo y en los dictados es casi obligatorio... Así que, como no soy de rápida escritura, perdía información valiosa tratando de tener una escritura prolija. (Irónico... ¿no?)

Pero volviendo a lo que aquí nos atañe, en los últimos años había entendido que el estancamiento en el que había incurrido en ciertas áreas de mi vida era incorrecto. 

Así que me embarqué en el maravilloso proyecto de modificarme y reinventarme. Al principio los riesgos asumidos fueron pequeños como pasos de bebé, y con resultados gratificantes comencé a sentirme cómodo con las transformaciones y a tomar decisiones de reinvención mayores.

Eso hasta el año pasado, cuando tomé la hermosa iniciativa de asumir grandes cambios. Y para mi sorpresa, una sola decisión ha desencadenado una serie de eventos en los que ya no puedo tener control total del timón de lo que sucede.

Fuera de ser malo, ha sido un excelente año, el mejor hasta ahora... Pero así como ha sido hermoso, así también ha sido inquietante. 

Y en uno de esos momentos de incertidumbre y frío en el pecho, Dios me mostró el que, al día de hoy, es mi verso favorito de la biblia.

10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.
-Salmos 46:10 (versión Reina-Valera 1960)

Ahí, en ese instante, donde para mí el juego estaba trancado, sabiendo que ya no estaba bajo mi control el resultado, me encerré con Dios y olvidándome de lo importante, me concentré en lo indispensable (que es la intimidad con Él). Allí su voz me calmó con esas palabras, que luego supe que estaban escritas en la biblia. 

Y les cuento que, aunque sigo más allá de lo que puedo manejar por mí mismo, he visto la mano de Dios obrar a mi favor en la quietud. Y aunque a veces vuelvo a ver la tormenta alzarse y me inquieto, he aprendido dónde tengo que ir a refugiarme.

Si estás en alguna situación complicada, estresante o que por ti mismo no puedes manejar, ve a intimidad con Él y está quieto. Aprende a depender de Él en todo y verás su mano obrar a tu favor porque Él será exaltado en las naciones y enaltecido en la tierra.

5 Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos.
-Salmos 84:5 (versión Reina-Valera 1960)

martes, 10 de mayo de 2016

El valor de lo obtenido.

Últimamente he oído mucho la siguientes frases:

"Lo que está para ti, está para ti."

"Si es para ti, llegará."

"Deja que las cosas caigan por su propio peso."


Estas frases encierran una verdad inequívoca, en cierta forma... El problema radica en que las utilizamos como ley de vida, las llevamos como estandartes y así evitamos esforzarnos por nada.

Todo lo que encierra algún valor para el ser humano debe ser peleado y ganado a la adversidad, de lo contrario no se crea en nosotros la necesidad de valorar lo obtenido. Es nuestra naturaleza.

Un ejemplo material de esto sería una persona que se esfuerza cada día porque quiere y necesita un carro, con mucho trabajo y dedicación lo logra tener. Esta es una persona que cuidará ese bien tanto como le sea posible porque conoce el valor. Muy por el contrario si lo tuviera a la mano sin esfuerzo, es casi seguro que esa persona no conocerá el valor real de lo que posee y se creerá merecedor.

Lo que frases como las antes mencionadas no dicen es que si tú no pagas con tu esfuerzo por algo y aún así lo obtienes, alguien más pagó el precio.

Nada sucede porque sí, debe haber un accionar, nada cambia su estado de manera permanente por reacción involuntaria. Las leyes de Newton no se equivocan.

Para cada acción hay una reacción igual y contraria: Cuando intentes cambiar o mejorar algo en tu vida, cuando intentes obtener o lograr algo... Habrá resistencia.

La fuerza que actúa sobre un cuerpo es directamente proporcional a su aceleración: El tiempo en el que lograrás lo que te has propuesto depende, enteramente, de cuánto lo desees y cuánto empujes por ello.

Todo cuerpo permanecerá en reposo o movimiento uniforme a menos que otras fuerzas actúen sobre él: Si no comienzas a caminar y accionar en pos de lo que buscas lograr, no vendrá a ti por sí sólo.

Si otra persona pagó el precio de tu ganancia, busca conocer cuánto le costó y proporciónale el valor que le corresponde. Sí no lo haces, lo perderás.

No dejes que la vida pase sobre ti, pasa por la vida y deja tu marca en ella, materializa el plan de Dios para ti y te garantizo que tendrás una vida plena.

La vida es una carrera, que bien puede observarse desde las gradas emitiendo opiniones y comentarios, o estar en la pista corriendo lo más duro que se pueda para llegar a la meta.

Dios ya pagó el precio de tu vida con la suya. ¿Conoces realmente lo que le costó? ¿Qué estás haciendo con la vida que te entregó?

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él. 
--Mateo 11:12 (Nueva versión Internacional) NVI 



Un sabio pastor me dijo una frase que cambió todos mis esquemas al discutirle que habían cosas que me parecían imposibles en algún momento de mi vida. Aquí se las dejo:

"Da el paso y te aseguro que Dios pondrá el piso."
                                                   --Byron Lechuga.

Luis Acosta.

jueves, 21 de abril de 2016

Vasos de honra.

...¿Puedes imaginar que ordenas una pizza y que el repartidor se presente frente a tu puerta con tu orden, pero sin caja?


Cierra los ojos e imagina al repartidor con la pizza en la mano, toda retorcida, el queso y la grasa chorreando por su antebrazo, su ropa y cayendo en todo el piso...

Lo peor de toda esta escena es que no sabes dónde estuvo su mano, ni qué ha estado haciendo en todo el día. 

¿Lo puedes imaginar? 

Parado frente a ti diciendo: "Aquí está la pizza que ordenó."

La reacción inmediata sería preguntar por la caja... ¿No? Porque esperábamos que el producto viniera en un envase. Es lo normal. 

Pero aquí está el asunto, la caja en la que vienen las pizzas sólo cuestan 39 centavos de dólar  (un estimado de 18 pesos dominicanos).

En sí misma no tiene mucho valor, pero adquiere un valor más allá del suyo propio por lo que se le coloca dentro. En otras palabras, la caja no le da valor al producto, sino que el producto le añade valor a la caja.

Lo que quiero que entiendas con esta analogía es que somos sólo un vaso donde Cristo se deposita, así que no debiéramos llenarnos de orgullo cuando Dios comienza a usarnos, porque somos como una caja de 39 centavos de dólar. 

No tienes que ser grandioso o atractivo, o tener el carisma y el arrastre de una estrella de cine, no tienes que ser súper talentoso; sólo tienes que estar limpio y dispuesto. 

Si lo estás, Dios te dice hoy: "Si me das un vaso, yo te doy un milagro, te doy mi todo, te doy mi propósito, te doy mi voluntad por tu vida."

Jentezen Franklin.
Kingdom Connection.

miércoles, 13 de abril de 2016

Dios siempre estará ahí para nosotros.

--Juan 9:2-3 (NVI)
2 Y sus discípulos le preguntaron: 
-Rabí, para que este hombre haya nacido ciego, ¿quién pecó, él o sus padres? 3 -Ni él pecó, ni sus padres -respondió Jesús-, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida.


***

Una creencia común en la cultura judía era que la calamidad o sufrimiento era el resultado de un gran pecado.

Sin embargo, Cristo usó el sufrimiento de este hombre para enseñar sobre la fe y para glorificar a Dios.

Vivimos en un mundo caído donde el buen comportamiento no siempre es recompensado, y el mal comportamiento no es castigado siempre.

Por lo tanto, personas inocentes sufren de cuando en vez.

Si Dios quitara el sufrimiento de nosotros cada vez que le pidiéramos, le seguiríamos únicamente por la comodidad y la conveniencia, no por amor y devoción.

Independientemente de las razones de nuestro sufrimiento, Jesús tiene el poder para ayudarnos a lidiar con eso.

Cuando sufres de una enfermedad, te sucede alguna tragedia o discapacidad, te ves envuelto en algún problema económico o de alguna otra índole; no se trata de preguntar, "¿Por qué me pasó esto a mí?" o "¿Qué hice mal?"

En su lugar, pídele a Dios que te de fortaleza para el juicio y una perspectiva más clara de lo que está sucediendo.

Dios siempre estará ahí para nosotros, aunque no sea de la forma que endendemos que debe estar. 

lunes, 14 de marzo de 2016

Instrumentos de justicia.

--Romanos 6:13 (NVI)

13 No ofrezcan los miembros de su cuerpo al pecado como instrumentos de injusticia; al contrario, ofrézcanse más bien a Dios como quienes han vuelto de la muerte a la vida, presentando los miembros de su cuerpo como instrumentos de justicia.

***

Cuando Pablo utiliza el término "instrumentos de injusticia", él usa una palabra que hace referencia a una herramienta o arma.

Nuestras habilidades, capacidades y nuestros órganos pueden servir para muchos propósitos, buenos y malos.

En el pecado, todas las partes de nuestro cuerpo son vulnerables.

En Cristo, cada parte puede ser un instrumento para el servicio, y es aquel a quien le ofrecemos nuestro servicio que hace la diferencia.

Somos como los láseres que pueden hacer agujeros destructivos en el acero o hacer una cirugía de catarata trabajando en un lugar tan delicado como el ojo para dar salud.

¿Te entregarías completamente a Dios, pidiéndole que haga un buen uso de ti para su gloria?

jueves, 7 de enero de 2016

Una vida de placeres.

--Marcos 8:36-37 (NVI)
36 ¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? 37 ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?



***

Muchas personas gastan toda su energía en la búsqueda del placer.

Jesús, sin embargo, dijo que un mundo de placer centrado en las posesiones, la posición social o el poder es de hecho una vida sin valor.

Y no está mal trabajar por su bienestar, el problema radica en el momento en que se convierte en el todo de nuestra existencia. 

Lo que tenemos en la tierra es solamente temporal, no podemos cambiarlo por nuestra alma.

Si trabajas duro para conseguir lo que quieres sin tener un propósito mayor, a la larga podrías tener una vida "placentera", pero al final te resultará hueca y vacía.

¿Estás dispuesto a admitir que la búsqueda de Dios es más importante que la búsqueda egoísta del placer?

Sigue a Jesús y sabrás lo que significa vivir en abundancia y además tener vida eterna.

La biblia dice en Mateo 6:32-33 (NVI): 31 Así que no se preocupen diciendo: "¿Qué comeremos?" o "¿Qué beberemos?" o "¿Con qué nos vestiremos?" 32 Porque los *paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. 33 Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.

Entonces, ¿Le crees a la Biblia?