Hay que despertar agradecido cada día y sobre todo desear la felicidad; quien no la desea, no la puede alcanzar.
No se encuentra lo que no se busca, hay que poner la mirada en todo lo bueno y justo, andar la vida con pasión. Si queremos cambiar nuestra realidad, debemos cambiar la interpretación que hacemos de ella. Como te hablas a ti mismo y como llamas a las cosas será tu realidad.
Es muy distinto decir "estoy muy bien" a decir "ahí mas o menos" o "pasando trabajo", menospreciando todos los milagros recibidos: tu casa, tu carro o cualquier bien que poseas, la familia, los amigos, el amor, la pareja, la vida misma... la palabra tiene poder y cambiará el rumbo de tus pasos mientras andes en la tierra, utilízala correctamente.
Cuando iniciamos la semana laboral debemos comenzar agradecidos y regocijados; pues si piensas que trabajar es duro, yo te responderé que lo duro es no tener trabajo.
No se encuentra lo que no se busca, hay que poner la mirada en todo lo bueno y justo, andar la vida con pasión. Si queremos cambiar nuestra realidad, debemos cambiar la interpretación que hacemos de ella. Como te hablas a ti mismo y como llamas a las cosas será tu realidad.
Es muy distinto decir "estoy muy bien" a decir "ahí mas o menos" o "pasando trabajo", menospreciando todos los milagros recibidos: tu casa, tu carro o cualquier bien que poseas, la familia, los amigos, el amor, la pareja, la vida misma... la palabra tiene poder y cambiará el rumbo de tus pasos mientras andes en la tierra, utilízala correctamente.
Cuando iniciamos la semana laboral debemos comenzar agradecidos y regocijados; pues si piensas que trabajar es duro, yo te responderé que lo duro es no tener trabajo.
La verdadera felicidad se encuentra cuando se nos revela la grandeza de Dios, el amor al prójimo y a nosotros mismos. Experimentamos una sensación inmensa de bienestar cuando podemos contar con los demás y cuando nos apoyamos los unos en los otros.
Si andamos por la vida sintiéndonos amenazados, envidiados o usados, jamás podremos ser felices. Y recuerda que la visión que le damos a la vida no necesariamente es la realidad, esa es sólo nuestra interpretación.
Es muy difícil vivir desconfiando de todos y de todo, pero es peor no tener confianza en nosotros mismos; tenemos que valorarnos y aceptarnos.
En lugar de andar viendo quién nos ignora y vivir sufriendo por ello, es mejor mirar a quienes nos prestan su atención. Siempre hay alguien que nos ama y cuida de nosotros.
Es posible ser felices si somos capaces de perdonar, nadie que no se libere del odio y el rencor puede alcanzar felicidad. Al arrepentirnos de nuestro pecado y rendir esas áreas a Dios también debemos perdonarnos, pues culparnos constantemente es autoagresión.
Lucha por lo que quieres, no seas como los que quieren tener todo sin sacrificar nada. Las satisfacciones más grandes son las luchas más férreas, hay que permanecer firmes.
Desecha la mentira, el sabotearnos es algo que debemos evitar a toda costa. Dejar para después lo que hoy puede ocupar tu presente y darte un futuro mejor por el simple hecho de procrastinar, es un error costoso que puede terminar en depresión.
Rétate, desafíate cada día, comprométete hoy a ser mejor y cúmplelo. Dios te ha dotado de un potencial enorme y ha puesto en tus manos el ser feliz.
Y por último, entender que todo lo que posees te lo ha dado Dios y, ya sea que lo tengas o lo pierdas, Dios ha sido bueno y es más que suficiente, llena tu vida de Él y nada te hará falta.
Filipenses 4:11-12 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Si andamos por la vida sintiéndonos amenazados, envidiados o usados, jamás podremos ser felices. Y recuerda que la visión que le damos a la vida no necesariamente es la realidad, esa es sólo nuestra interpretación.
Es muy difícil vivir desconfiando de todos y de todo, pero es peor no tener confianza en nosotros mismos; tenemos que valorarnos y aceptarnos.
En lugar de andar viendo quién nos ignora y vivir sufriendo por ello, es mejor mirar a quienes nos prestan su atención. Siempre hay alguien que nos ama y cuida de nosotros.
Es posible ser felices si somos capaces de perdonar, nadie que no se libere del odio y el rencor puede alcanzar felicidad. Al arrepentirnos de nuestro pecado y rendir esas áreas a Dios también debemos perdonarnos, pues culparnos constantemente es autoagresión.
Lucha por lo que quieres, no seas como los que quieren tener todo sin sacrificar nada. Las satisfacciones más grandes son las luchas más férreas, hay que permanecer firmes.
Desecha la mentira, el sabotearnos es algo que debemos evitar a toda costa. Dejar para después lo que hoy puede ocupar tu presente y darte un futuro mejor por el simple hecho de procrastinar, es un error costoso que puede terminar en depresión.
Rétate, desafíate cada día, comprométete hoy a ser mejor y cúmplelo. Dios te ha dotado de un potencial enorme y ha puesto en tus manos el ser feliz.
Y por último, entender que todo lo que posees te lo ha dado Dios y, ya sea que lo tengas o lo pierdas, Dios ha sido bueno y es más que suficiente, llena tu vida de Él y nada te hará falta.
Filipenses 4:11-12 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
Luis Acosta.
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