jueves, 30 de octubre de 2014

Mide siempre tus palabras.

"Si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada"
-Frase Popular.

Me he dado cuenta a través de mis años que somos extremadamente ligeros en el uso del habla, la costumbre de comunicarnos por este medio hace que no pongamos una atención minuciosa de lo que decimos.

¿Recuerdas de todo lo que has dicho hoy? ¿Y ayer?...

Diversos estudios nos han mostrado a través del tiempo que en promedio las mujeres dicen 20 mil palabras al día, mientras que los hombres utilizan unas 7 mil palabras.

Esto debiera dictar que los hombres nos equivocáramos menos que las mujeres a la hora de hablar, pero no es así. Las mujeres, hablando más del doble, se comunican más efectiva y productivamente que los hombres, y en su inmensa mayoría, recuerdan mucho de lo que hablan, una cualidad que los seres masculinos admiramos. Esto se debe al nivel de atención que ponen a sus conversaciones.

La biblia dice claramente que Dios nos ha hecho a su imagen y semejanza, no he encontrado en ningún lugar, ni he visto registros de que Dios hable de más o por hablar. Cuando Dios habla su palabra se materializa, sucede lo que dice, se cumplen sus decretos.

Y es que Dios nos regaló el habla para que pudiéramos decretar. Un ejemplo vivo de esto que digo se encuentra en el libro de Génesis Capítulo 2, Verso 20.

Génesis 2:20 Parte A Reina Valera Contemporánea (RVC)

20 Adán puso nombre a todos los animales y a las aves de los cielos, 
y a todo el ganado del campo,... (Continúa el verso.)
Vemos en esta fracción del verso que Adán abría su boca, decía cómo quería que se llamaran las cosas creadas por Dios y así fue.

También vemos en Génesis 11 la importancia que le da el Padre al habla, pues al pueblo que construía la torre de Babel, por la desobediencia y el querer llegar a Dios por sus propios medios, Jehová los confunde y los dispersa haciendo que se dividan sus lenguas y que no se entendieran de un grupo a otro.

Entonces... ¿Por qué hablamos tantas cosas sin sentido? Perdemos un tiempo valioso comunicando cosas que no tienen ninguna trascendencia, maldiciendo, mintiendo, ofendiendo...

Si tuvieras sólo una palabra para decir en este día y luego silencio total ¿Qué dirías? ¿A quién se la dirías? ¿Trascendería lo que tienes para decir?

Mide siempre tus palabras porque tu lengua tiene poder para dar vida o muerte. Tus palabras pueden trascender o pasar totalmente desapercibidas.

Luis Acosta.-

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