jueves, 25 de junio de 2015

Que sea sólo bendición / Como odres nuevos.

Hoy hemos dividido este escrito en dos partes para que así se entienda mejor lo que debemos de hacer y cuáles son los beneficios de hacerlo. La primera parte se titula:

Que sea sólo bendición.

--Santiago 3: 10-12 (RVR60)
10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. 11 ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga?
12 Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.

***

Me resulta chocante muchas veces atraparme, a mí mismo, haciendo cosas o hablando cosas que no van con lo que creo y profeso.

Y es que es tan fácil ligarse a la manera de hablar y de actuar de este mundo, si no tienes tus sentidos espirituales bien atentos eres arrastrado fácilmente por sus corrientes sutiles.

Y con esto lo que quiero dejar claro es que no estamos exentos de fallar, pero debemos ser extremadamente cuidadosos con lo que hablamos, hacemos, oímos, miramos y hasta pensamos; porque el versículo de hoy dice que de una misma fuente no pueden fluir dos aguas. O sea que de tu corazón no puede salir bendición y maldición.

Cuida que de tu corazón sólo fluya bendición viviendo en la justicia divina, en la verdad de Dios y en sus estatutos, no importa si crees que te afecta en ese momento, aprenderás que a la larga te hace bien.

Ya veremos más sobre este tema y los beneficios de hacer esto en la segunda parte que sigue a continuación y se titula:

Como odres nuevos.

--Lucas 5:37-38 (RVR60)
37 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. 38 Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan.

***

Como decía en la primera parte de este escrito, debemos ser canal de bendición y no de maldición. Y para lograrlo debemos dejar atrás el viejo hombre completamente, no como una ropa vieja con un parche nuevo, COMPLETAMENTE. Renovarnos en el Señor, ser nuevas criaturas.

Como dice 2 Corintios 5:17-->
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

El Dios viviente no desperdiciará de sus bendiciones si seguimos siendo los mismos que antes de encontrarnos con Él, porque se derramarán y nosotros nos perderemos en el proceso.

Así que seamos sabios, renovemos nuestro comportamiento, actitud ante la vida, sentimientos, todo nuestro ser en el Señor.

Y así no sólo nos lloverán nuevas bendiciones del Altísimo, sino que también las retendremos y seremos de bendición para todo el que esté a nuestro alrededor. Impactaremos nuestro entorno.

¿No son estas noticias agradables para tu alma? 

¡Para la mía si!

Luis Acosta.

P.D.: A propósito de esta nueva publicación, algunos me habían comentado que es muy difícil para ellos darle "Me Gusta" y compartir estas publicaciones en Facebook, así que se las puse fácil y, de ahora en adelante, esos botones aparecerán al final de las publicaciones. Si miran más abajo los podrán ver.

Un abrazo electrónico. Compartan y denle "Me Gusta". ¡!

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